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Las fortalezas y debilidades internas del sistema de educación superior

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El Sistema Educación Superior, como todo sistema posee fortalezas y debilidades internas, dentro del texto se mencionarán algunos de ellos. Dentro de la Educación Superior, haciendo referencia a estudios de 1998 se han registrado un movimiento ascendente en sus matrículas y en sus ofertas académicas. Se informan de crecimientos hasta de 10 veces de las cifras ya registradas en años anteriores. Esto posee una explicación, se en nuestro país la población universitaria entre la cual se encuentran jóvenes de 18 a 25 años posee una tasa más alta a la referente con otros países de Latinoamérica, existe un crecimiento de 8%.

Colocándonos así la UNESCO, en quinto lugar de los 24 países de Latinoamérica que posee una larga tradición educativa, como Venezuela, Cuba, Chile, Colombia entre otros. Estas estimaciones se hacen a base de de estudiantes por cada 100,000 habitantes.

Esta matricula se concentra fundamentalmente en las universidades y dentro de éstas en las instituciones oficiales. De esta manera, alrededor del 85% de las personas que se encuentran estudiando alguna carrera a nivel de pregrado, grado o postgrado, lo realizan en una de las cuatro universidades oficiales. En donde la Universidad de Panamá, la más grande que encabeza con 65,000 estudiantes.

Los tipos de estudio que se ofrecen en la Educación Superior son los siguientes:

El Pregrado son carreras técnicas de nivel postmedio con una duración entre uno y tres años. Son dictados en Centros de Educación Superior no universitarios, con un promedio de 100 puntos.

El Grado son estudios de licenciatura, doctorado profesional, ingeniería o profesorado. Son dictadas en universidades. Comprenden en un promedio de puntos de 140 y 160 créditos académicos, aunque algunas carreras sobrepasan ese monto como medicina (262), derecho (217) e ingeniería (210). Son organizadas en semestres académicos, pero en universidades privadas se verán organizadas por cuatrimestres o trimestres.

El Postgrado comprenden los programas de especialización, como la maestría y doctorado. Para los postgrados posee una duración de no mayor de un año, y un monto de 24 créditos académicos; mientras que las maestrías sus créditos oscilan de 30 y 36 créditos, tienen una duración de 18 meses; en cambio los doctorados requieren unos 36 créditos sobre la maestría.

Según estudios de la Universidad para años de 1995 a 1999 los postgrado y grado cubren en la mayoría la cantidad de las matriculas de las casas de estudio superior en el país. Para la Universidad de Panamá, el 13.6% de los estudiantes provienen de postgrado o de maestría, siendo está la de mayor cantidad de estudiantes.

La Universidad de Panamá refleja esta distribución de la matrícula de 1998 el 88% que está vinculada al sector comercial y servicios, mientras que el 12% al sector de ciencia y tecnología.

La situación de la Universidad de Panamá se observa, por ejemplo, que uno de cada dos alumnos, aproximadamente, realiza sus estudios en el turno nocturno, la otra parte lo hace en jornada matutina o vespertina , durante el día. Sin embargo, existen carreras que son mayoritariamente nocturnas, como: Administración Pública y Administración de Empresas y Contabilidad, cuyos estudiantes trabajan o buscan empleo durante el día. Otras, como: Medicina. Odontología y Ciencias Agrícolas y Pecuarias son esencialmente diurnas. En Educación existe un equilibrio en la matrícula según turno, en virtud del alto contingente de educadores que trabajan a la vez que realizan sus estudios.

En los Centros Regionales Universitarios ubicados en el interior del país, la tendencia son los estudios nocturnos. En estos centros, aproximadamente dos de cada tres estudiante asisten en horas de la noche. Carreras como Administración de empresas y educación son esencialmente nocturnas en estos centros.

Otra situación que presenta la Educación Superior panameña y llama mucho la atención es la participación de la mujer en los estudios superiores era de 52%, casi equivalente a la participación de los hombres. La misma no se encuentra equitativamente distribuida entre centros y carreras, considerando que las mujeres se encuentran mayormente en carreras asociadas a empresas, administración pública, educación, comunicación social, enfermería y humanidades. En cambio su participación en carreras no tradicionales es menor, pero con una tendencia claramente ascendente. En carreras de Medicina, Odontología, Tecnologías de la Salud la presencia femenina es mayoritaria en relación con los hombres. Sin embargo, en las Ciencias Agropecuarias (Ingeniero agrónomo. Ingeniero Zootecnista, Ingeniero Agrícola), la matrícula es predominantemente masculina con 67.6%).

De esta manera, la Universidad Tecnológica presenta un panorama diferente. Con una matricula de 15,219 estudiantes para el año 1999, donde el índice de la mujer fue menor que en el caso anterior, siendo un 29.8%. Buscando una razón a esto, considero que pueden ser las carreras que brinda este centro de educación superior.

Las características distintivas de la educación superior, es la amplia cobertura que ofrece en todo el país. Las Universidades más grandes como la de Panamá, la Tecnológica y la Santa María la Antigua, poseen centros regionales Universitarios y Extensiones Docentes en las regiones geográficas más grandes del país. Igualmente, existe la Universidad Autónoma de Chiriquí ubicada en una de las provincias más importantes de Panamá. Esta situación ha permitido el acceso a los estudios superiores de grupos humanos del interior del país con ingresos medios y bajos, que de otra forma no hubiesen tenido oportunidad de acceder a una formación superior. Uno de cada tres estudiantes de educación superior realiza sus estudios en un centro regional, extensión universitaria, centro de educación superior o universidad regional. Las mayores concentraciones de la oferta de educación superior se encuentran en la provincia de Chiriquí, Veraguas, Colón y Herrera. Recientemente se han creado servicios educativos en provincias de difícil acceso como Bocas del Toro y Darién.

Algunos problemas socioeconómicos que se presentan es que los estudiantes de la Universidad de Panamá proviene de hogares con ingresos iguales o menores de 200 dólares mensuales, que representa una suma inferior al costo de la canasta básica de 220 dólares mensuales. Esta población es mayor en los centros regionales y extensiones universitarias, en donde representa tres cuarta partes de la población estudiantil, las cuales responden a familias con ingresos menores a los 400 dólares lo cual es insuficiente para las necesidades básicas y enfrentar el costo de una carrera universitaria. Aún cuando la Universidad de Panamá es prácticamente gratuita (25 dólares por el semestre académico) y la más favorable para los sectores populares, encontramos que los grupos que viven en pobreza extrema tienen serias dificultades para acceder a los estudios superiores, en tanto que los sectores de ingresos altos se ven favorecidos por el financiamiento público de su educación.

Cada dos personas en Panamá, entre los 18 y 24 años realiza estudios universitarios. Pero hay que tomar en cuenta que no todos poseen las mismas oportunidades, así vemos que el 31% de los no pobres realizan estudios universitarios pero solo el 3% de las clases pobres y solo el 1% de las clases de pobreza extrema. Muy alarmantes estas cifras, ya que puede llevar pensar que el financiamiento público de la educación universitaria favorece primordialmente los grupos no pobres.

Dentro de las operaciones que poseen los grupos pobres, se encuentran las becas, subsidios, créditos y otras ayudas que ofrecen las universidades y otros organismos gubernamentales y no gubernamentales. INADEH ha sido el organismo estatal que entre los años 1997 y 1998 concedió unas 2,400 becas. Se reconoce que las enormes desigualdades en el ingreso de la población genera también brechas en las oportunidades educativas. Bajo estas condiciones, es difícil pensar en un aumento generalizado del pago de la matrícula universitaria, pues haría más injusta la situación de los más pobres. Sin embargo, algunos sectores plantean medidas tales como: aplicar tasas de matrícula diferenciada según nivel socioeconómico de los estudiantes; la posibilidad de que profesionales egresados de la universidad, devuelvan a la institución un porcentaje de los ingresos recibidos por salarios, para constituir un fondo que contribuya a financiar la educación de los sectores más pobres; y que el sector empresarial destine un porcentaje de sus beneficios para así compensar la formación del recurso humano potencial de sus empresas.

Otra problemática que tiene la educación superior es la prueba de conocimientos generales, que es un requisito obligatorio para todo el estudiantado y que permite conocer el nivel de conocimientos y destrezas que éste posee para realizar con éxito los estudios universitarios. Los estudiantes que alcanzan 71% y más en esta prueba ingresan directamente a la Facultad o Centro Regional, excepto en aquellas carreras donde existen requisitos especiales (exámenes, entrevistas, etc.) como Medicina, Odontología, Ciencias Naturales y Exactas y Farmacia.

Uno de los problemas más serios es que el estudiantado egresado de la media tienen dificultades para pasar las pruebas de acceso a la Universidad, se pueden ver en la Universidad Tecnológica en donde solo 2 de 5 estudiantes aprueban estas pruebas; mientras que en la Universidad de Panamá los estudiantes no logran obtener el índice necesario para ingresar a las carreras, como en el año 1997, acerca del 40% no lograron el índice necesario.

En el nivel académico del personal docente se proyectan o incrementan algunos desafíos. En los centros de Educación Superior y de las Universidad del país se necesita como requisito mínimo la licenciatura en una universidad o centro de estudios reconocidos por la Universidad de Panamá. Durante los últimos años a todos los docentes universitarios se les ínsita tomar el Curso de Docencia Superior, como medio de fortalecer sus capacidades pedagógicas y elevar sus nivel de desempeño en la actividad docente. Este programa se ofrece actualmente a nivel de postgrado y de maestría, tanto en universidades oficiales como particulares. Así mismo, se puede observar un interés creciente del personal docente por elevar su nivel académico, mediante su participación en programas de maestría y doctorado en el exterior y dentro del país. Estos programas tienden a crecer y diversificarse tanto en las universidades oficiales como particulares.

El nivel del esfuerzo académico realizado por las instituciones universitarias panameñas, frente al mejoramiento de sus cuadros docentes. Se supone que un docente tiene diversas dimensiones de responsabilidad, entre ellas el compromiso con los educandos y la comunidad, la responsabilidad moral y la competencia profesional. Sin embargo, estas dimensiones no se aprecian constantemente en las prácticas pedagógicas y en los programas destinados a la formación de la docencia universitaria.

En las prácticas pedagógicas actualmente la teoría reconoce en general que la formación es un proceso complejo, orientado al desarrollo de las capacidades de las personas en todas sus dimensiones: personal, académica y social, sustentada en una ética.

Otro problema que se encuentra en la Educación Superior panameña, en general, realiza un esfuerzo por mejorar los procesos de formación de sus estudiantes. Sin embargo, muchas de sus instituciones están afectadas por una práctica pedagógica centrada en la memorización de información, el verbalismo y la repetición mecánica del conocimiento, generalmente desactualizado y descontextualizado de su entorno y área de interés profesional y social. La enseñanza frontal por parte del docente y el aprendizaje pasivo del estudiante representan el ritual que caracterizan muchas de las aulas de clases.

Otro desafío que tendríamos es que las autoridades responsables de las universidades y centros de Educación Superior, en general, comprenden la necesidad de revisar el modelo pedagógico vigente y por es buscar las alternativas que aseguren crecientes niveles de calidad en los procesos y productos educativos. En ese sentido, es importante que se preste atención a: propiciar condiciones para el aprendizaje permanente, fortalecer las capacidades de los docentes como facilitadores y personas que aprenden continuamente; desarrollar las competencias de los estudiantes para que sean capaces de aprender a emprender, aprender a ser, aprender a aprender y aprender a convivir en armonía con otras personas.

Esta nueva situación obliga a poner interés en la formación y capacitación del profesorado, tanto en la docencia como en la investigación, mediante: los foros de actualización del conocimiento, el equipamiento de sus establecimientos, la renovación curricular y de las estructuras académicas, la ampliación y modernización de sus bibliotecas y centros de documentación, así como en el uso de estrategias y tecnologías eficaces de aprendizaje.

Encontramos que la relación entre el estado y las instituciones superiores poseen algunos rasgos, tales como que todas son parte de un nivel del sistema educativo que está regido por la ley, que les establece sus objetivos y atribuciones. Son creadas por el estado y deben cumplir con los requisitos correspondientes. Las dependencias de educación superior universitarias y no universitarias de carácter particular sujetas a la supervisión y fiscalización del Estado. Esta fiscalización es en esencia académica y pretende asegurar la calidad en la formación que ofrecen estas instituciones.

La creación del Consejo Nacional de Rectores, contribuye a la coordinación entre las instituciones y a buscar medios alternativos para contribuir al mejoramiento de la calidad, la pertinencia y eficiencia de la educación superior en el país.

En el marco legal, las disposiciones fundamentales sobre la educación interior se encuentran contenidas en la Constitución Política. Panamá no cuenta aún con una ley que regule específicamente la organización y el funcionamiento de las instituciones de educación superior del país.

La Universidad de Panamá establece las regulaciones sobre el personal docente aparecen contenidas en el Estatuto Universitario. En cuanto al personal administrativo, las normas que regulan su relación con la institución son desarrolladas en el Reglamento de Carrera Administrativa.

Entre su forma de gobierno, las universidades estatales son autónomas, lo cual les permite libertad para organizar su vida académica y administrativa y contar con un patrimonio propio. Esta condición favorece también que estas instituciones se den su propio gobierno y definan formas propias de organización y funcionamiento para asegurar el cumplimiento de sus objetivos. De esta manera, las universidades pueden escoger y nombrar sus autoridades, contratar y separar su personal y contar con las instancias de gobierno que la Ley y su Estatuto les establezca. En virtud de lo anterior, todas las instituciones universitarias estatales y también algunas particulares, cuentan con órganos de gobierno integrados por representantes de los estudiantes, docentes, autoridades, administrativos y sectores de la sociedad. Estos órganos son responsables de la política y las decisiones superiores de sus establecimientos.

Un ejemplo lo ofrece la Universidad de Panamá. El gobierno de esta institución está en manos de los órganos colegiados. La Ley reconoce la existencia de los siguientes órganos de gobierno: Consejo General Universitario, Consejo Académico, Consejo Administrativo, Juntas de Facultad y Juntas de Centros Regionales Universitarios. Estos organismos tienen a su cargo las decisiones fundamentales de la institución en sus correspondientes ámbitos de competencia.

La Universidad cuenta además con autoridades superiores, que tienen un lugar importante en el gobierno y el proceso de toma de decisiones. Entre estas autoridades están: el Rector, el Vicerrector Académico, el Vicerrector Administrativo, el Vicerrector de Investigación y Postgrado, Vicerrector de Extensión, el Vicerrector de Asuntos Estudiantiles, el Secretario General, los Decanos (uno por cada facultad), los Directores de Centros Regionales Universitarios (uno por cada centro) y el Director General de los Centros Regionales Universitarios. Dentro de las facultades existen los Vice-decanos, Directores de Departamentos, Directores de Escuela, Directores de Investigación y Directores de Postgrado. Tanto el Rector como los Decanos y Directores de Centros Regionales Universitarios son escogidos, mediante elección directa de todos los que integran la institución cuyos votos tienen un valor relativo y ponderado. Los otros funcionarios superiores de la universidad son nombrados por el Rector.

Las otras universidades estatales han organizado su gobierno tomando gomo referencia el modelo de la Universidad de Panamá, razón que permite observar muchos elementos coincidentes en la administración de estas instituciones.

La Universidad Santa María la Antigua ofrece un ejemplo de administración de una dependencia particular de educación superior. El gobierno de la Universidad se ejerce mediante: el Canciller, la Junta de Directores, la Rectoría. El órgano máximo de gobierno lo constituye la Junta de Directores de la Universidad, presidida por el Arzobispo de Panamá, en calidad de Gran Canciller, e integrada por doce miembros representantes de padres de colegios católicos, benefactores, profesores y estudiantes.

Según el consejo de Rectores se debe procurar, en forma permanente, el mejoramiento de la calidad y pertinencia, equidad y modernización de la gestión de las instituciones de educación superior, para lograr una mayor eficiencia y eficacia administrativa.

Algunos mecanismos de mejoramiento de la calidad y de gestión institucional, es que el Consejo de Rectores de Panamá se ha planteado la conveniencia de impulsar actividades destinadas a desarrollar innovaciones en la educación universitaria y a mejorar la calidad de los aprendizajes, asociadas al perfeccionamiento de los docentes, al diseño curricular. el uso de tecnologías modernas y otras alternativas que puedan tener efectos positivos en los logros educativos; también hemos notado que la ausencia de incentivos suficientemente fuertes que contribuyan a elevar los niveles de calidad académica y de eficacia administrativa. Los recursos financieros y humanos, generalmente, no se asignan siguiendo normas de costo o de rendimiento y calidad. Están unido a que las instituciones no asunción ante la comunidad la responsabilidad por los resultados alcanzados. Los consumidores o beneficiarios de estos esfuerzos, como son los empleadores, trabajadores, líderes sociales y autoridades del Gobierno.

Una de las misiones fundamentales de la las instituciones de educación superior es la extensión de amplios sectores de las universidades, sobre todo las de Panamá, la Tecnológica y la USMA, son conscientes de la necesidad de vincular sus instituciones a las tareas del desarrollo nacional, mediante aportes en las áreas científica, tecnológica, cultural y de servicios diversos. Esta contribución además de potenciar la producción y el bienestar social, permitiría generar nuevos recursos para fortalecer la capacidad financiera de estas instituciones.

Se trata es que las universidades y los otros centros de educación superior se abran a la sociedad y salgan de su entorno, protegido por un Estado benevolente o agredida por gobiernos intervensionistas, para buscar fuentes alternativas de recursos, compitiendo entre sí en algunos campos y coordinándose en otros.

Igualmente, una mayor conectividad a la comunidad, implicaría poner al servicio del desarrollo una capacidad científica, cultural y tecnológica acumulada por un capital humano y por investigaciones, que pueden resultar ociosos si no cumplen una función social y económica. Esto es evidente en un país en vías de desarrollo, como Panamá, que está emplazado a ingresar al mundo globalizado de un modo inteligente y eficaz.

En un sistema es relativarnente Joven, a diferencia de lo que ocurrió en otros países como Perú, República Dominicana o Guatemala, que cuentan con universidades centenarias, el sistema de educación superior empezó a construirse a partir de 1935 con la creación de la Universidad de Panamá y se diversificó en 1965 con la Universidad Santa María la Antigua, la primera universidad particular del país. Actualmente representa un sistema grande y complejo con unas 15 universidades, cuatro de ellas estatales; y unos 4 centros de educación superior postmedio, no universitarios.

La rigidez y burocratización de las estructuras Académico-Administrativas. La burocratización refleja el intento de racionalizar el funcionamiento total de las instituciones de educación superior. Más que el exceso de reglamentación y de pasos para lograr un resultado, constituye en muchos casos, una filosofía que justifica y condiciona un estilo de gobierno universitario.

La tendencia hacia una mayor complejización y burocratización de las organizaciones, es un riesgo que enfrentan las instituciones de educación superior, que tiene efectos negativos en la oportuna y eficaz solución de los problemas académicos y administrativos en atención a las características y demandas de su cambiante entorno. El crecimiento cuantitativo de las estructuras,, actores y normas de algunas instituciones, sobre todo las más grandes como la Universidad de Panamá y la Tecnológica, generalmente no se acompañan de regulaciones y estrategias de gestión que aseguren la eficiencia y calidad de los procesos y resultados.

En otro sentido, el camino del poder de las bases hacia la cima de la organización, también plantea nuevos problemas y forma de gobernalidad en una arena política interna distinta, donde hay asociaciones, conflictos y un sistema complejo de autoridad.

Entre la prospectiva de largo plazo se espera que la educación superior en Panamá se laya expandido, diversificado más aun, coordinado sus instituciones y programas, articulado sus operaciones a los sistemas precedentes del sistema Educativo; mejorado su equidad y calidad, logrado mayores niveles de pertinencia, aumentado su eficiencia interna y su gestión institucional y alcanzado vínculos fructuosos con el sector productivo, la sociedad civil y el Estado.

Citar este texto en formato APA: _______. (2013). WEBSCOLAR. Las fortalezas y debilidades internas del sistema de educación superior. https://www.webscolar.com/las-fortalezas-y-debilidades-internas-del-sistema-de-educacion-superior. Fecha de consulta: 26 de noviembre de 2020.

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