Historia de las Matemáticas
Para muchos las matemáticas constituyen un universo abstracto, extraño y lejano, patrimonio de unos pocos genios un mundo alejado de la realidad de cada época con una existencia independiente al devenir de las historia nada más lejos de la realidad.
A lo largo de este trabajo veremos que en cualquier momento histórico las ideas matemáticas que se han desarrollado han pretendido responder a los problemas de cada época
Problemas que en las mayorÃas de los casos provienen de actividades tan dispares como el comercio, la agricultura, la astronomÃa, la navegación, la guerra. Y en épocas mas recientes la fÃsica, la medicina, la biologÃa, la economÃa, la sociologÃa, la ingenierÃa.
Podremos participar en un vieja organizada, con excursiones en el tiempo y en el espacio perseguir las grandes ideas mate y visitar a los personajes que las han producido.
Pitágoras, Euclides, Plotomeo, ArquÃmedes, Apolonia, Los Bernouilli, Newton, Descartes, Lerbniz, Cardano, Euler, Gauss, Laplace.
Estos personajes son importantes para la historia de la matemática ya que sin estos la historia no tendrÃa validez.
Según la tradición se afirma que la matemática comenzó en Grecia hacia el Siglo V antes de Cristo, sin embargo, hoy se tienen documentos históricos que testifican de relaciones matemáticas (numéricas y geométricas) antes de los nacimientos de las grandes civilizaciones.
Es asà como la matemática (“definida como el área de conocimiento que estudia determinados entes abstractos y las relaciones entre ellos, actualmente las matemáticas son una suma de disciplinas interrelacionadas junto con la aritmética, conjuntos, álgebra, análisis, lógico, geometrÃa, topologÃa, computación, etcâ€).
Tiene sus inicios en la:
A.    La prehistoria Edad de Piedra
Las civilizaciones de la época neolÃtica o prehistórica, caracterizada por la caza y una agricultura y un comercio rudimentarios, manifestaron interés por el número y la geometrÃa empÃrica. Este comienzo de las matemáticas fue originado por las necesidades de su vida social y económica, y estuvo influenciado también por la religión y la magia. Los hombres primitivos desarrollaron sistema de numeración (de tipo no posicional) que les permitÃan efectuar cálculos con número naturales (adición, sustracción, multiplicación). La geometrÃa empÃrica del hombre primitivo se reduce a algunas reglas para medir longitudes y volúmenes. Los dibujos de rico colorido contienen figuras geométricas en las que predomina la simetrÃa. La mayorÃa de los pueblos inventaron un calendario lunar.
B.    La civilización babilónica edad de los metales
Las matemáticas babilónicas se basan en un sistema de numeración posicional mixto (bases 10 y 60) por el que los babilonios
1. llegaron a ser hábiles calculadores (gran número de tablas numériÂcas);
2. consiguieron resolver un conjunto variado de ecuaciones algebraicas;
3. desarrollaron algunos elementos de geometrÃa y teorÃa de números.
No vemos, sin embargo, en ninguna parte, la más mÃnima preocupación por justificar y probar las reglas utilizadas y raras veces podemos, en la resolución de los problemas, darnos cuenta de las razones que permiten franquear cada etapa.
Los conocimientos se aplican a problemas de interés compuesto, de excavación y de construcción, asà como a la obtención de resultados prácticos para las actividades corrientes.
En álgebra, los babilonios podÃan resolver las ecuaciones siguientes:
Ecuaciones con una incógnita
1)Â ax = b
2)Â x^ a
3)Â x2 + ax = c
4)Â x2 – ax = c
5)Â x2 = b
6)Â x (x + 1) = b
7)Â ax2 + bx = c
8)Â ax2 – bx = c
Sistemas de ecuaciones con varias incógnitas
x + y = a,               xy = b
x – y = b,               xy = a
x + y = a,               x2 + y2 = b
x – y = b,               x2 + y2 = a
x + y = a,               x2 – y2 = b
ax + y + cz = d          mx + ny + pz = h,
rx +sy + qz = 0
Además, utilizaban las fórmulas:
(a + b)2 = a2 + 2ab + b2, (a + b) (a – b) = a2 – b2.
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Se conocÃan algunas series:
En geometrÃa, estaban familiarizados con el teorema de Pitágoras, el área del triángulo y del trapecio, el área del cÃrculo con Ï€ = 3, los volúmenes del prisma y del cilindro, el teorema de Tales.
PoseÃan evidentemente un calendario y la astronomÃa era muy popular. Por último, disponÃan de tablas que daban los valores de la cosecante 6 para 31° ≤ Ó¨ ≤ 45° y probablemente para otros valores diferentes de Ó¨.
4. La Civilización Egipcia
Las matemáticas egipcias permanecieron fieles a sà mismas durante todo el perÃodo que abarca la civilización egipcia. En todo momento, el conjunto de procedimientos utilizados por los egipcios se concibe, en esencia, de manera que respete sus dos principios operacionales: el principio inherenÂte a su capacidad de multiplicar y dividir por dos, y el inherente a su capaciÂdad de calcular los 2/3 de cualquier número, entero o fraccionario. Además, el desarrollo y el tratamiento de las fracciones a un nivel alto permiten comprender mejor el arte del cálculo aritmético. La construcción de la tabla de las fracciones 2/n, de n = 3 a n = 101 con n impar, supone un trabajo conÂsiderable si se tiene en cuenta que las descomposiciones en fracciones unitarias de la tabla son generalmente las más sencillas que pueden obtenerÂse.
El sistema de numeración hierático, no posicional, que encontramos en los papiros, sirve de vehÃculo transmisor de los conocimientos matemáticos de los egipcios. Por otro lado, en los muros, los templos, las vasijas, se utilizan elementos de un sistema de numeración jeroglÃfico, aditivo y no posicional.
En álgebra, los egipcios utilizan con soltura la conmutatividad y la distributividad, y están familiarizados con el inverso de un número. Sobre todo, pueden resolver ecuaciones lineales sencillas por el método de la «falsa posición». ComprendÃan bien la progresión aritmética y la geométriÂca pudo ser objeto de sus preocupaciones matemáticas.
En geometrÃa, podÃan calcular el área de triángulos, rectángulos y traÂpecios. ConocÃan también las fórmulas para calcular volúmenes de cilinÂdros y prismas rectos. PoseÃan una buena aproximación de Ï€ (3 1/6). La seÂmejanza y la proporcionalidad no parecen serles desconocidas. ConocÃan la fórmula del volumen del tronco de pirámide de base cuadrada.
La construcción de las pirámides fue, para ellos, la ocasión de utilizar el equivalente de nuestra cotangente.
5. El nacimiento de las matemáticas Griegas
Tales de Mileto aprovecharon los conocimientos adquiridos por las civilizacioÂnes anteriores y proporcionó los rudimentos para una nueva geometrÃa. Con los pitagóricos, la geometrÃa se convirtió en una ciencia con entidad propia, constituida por principios y definiciones sobre los que iniciaron la construcción de un sistema lógico. Los pitagóricos inventaron:
1. la teorÃa de números;
2. el método de aplicación de las áreas;
3. una teorÃa de las proporciones aplicable a las magnitudes conmensuÂrables;
4. tres de los cinco sólidos regulares.
Descubrieron también la existencia de magnitudes inconmensurables e instituyeron la música como ciencia matemática. Después de Pitágoras, los trabajos matemáticos se orientaron en gran medida hacia la construcción de los Elementos de Euclides. En particular, Hipócrates de QuÃos parece haber sido el primero que recopiló un libro de los Elementos. A él se deben además las primeras cuadraturas de figuras curvilÃneas.
Las cuadraturas de Hipócrates son importantes sobre todo porque ponen de manifiesto el alto nivel matemático alcanzado por los griegos en esta época. Teodoro de Cirene y Teeteto llevaron a cabo el estudio de los irracionales, mientras que Arquitas obtuvo una solución del problema de la duplicación del cubo y elaboró el libro III de los Elementos.
6. De Platón a Euclides
Los trabajos matemáticos de Platón tratan de distintos temas y están dispersos en algunos de sus diálogos. Sin embargo, el contenido de estos trabajos es poco importante para la evolución de las matemáticas griegas, si se compara con la influencia y la inspiración suscitadas por su Academia y el impacto que tuvo sobre el pensamiento matemático griego.
El escándalo ocasionado por el descubrimiento de las magnitudes inconÂmensurables se esfuma ante la nueva teorÃa de las proporciones de Eudoxo, quien proporciona también el método exhaustivo que será muy empleado por sus sucesores, y en particular por Euclides y ArquÃmedes.
Menecmo, alumno de Eudoxo, contribuyó de forma especial, con su descubrimiento de las secciones cónicas a partir de un cono circular recto, cortado por un plano perpendicular a la recta generatriz, a alejar las fronteras de la geometrÃa.
Aristóteles, el célebre alumno de Platón, enunció distinciones esclarece-doras entre las nociones de axioma, definición, postulado e hipótesis. Analizó brillantemente la continuidad fÃsica, el infinito en potencia, la divisibilidad infinita que no se alcanza nunca, asà como el movimiento en el sentido fÃsico del término. Su contribución a la lógica filosófica servirá de soporte y de impulso inicial a los trabajos subsiguientes que conducirán a la lógica matemática.
La monumental obra de Euclides comprende numerosos trabajos que tocan casi todos los campos de las matemáticas de su tiempo. Famoso por sus Elementos, influenció durante siglos a los matemáticos por la original contribución y la sÃntesis que tan bien realizó.
Con Apolonio, las secciones cónicas se convierten en un tema matemátiÂco complejo que comprende una teorÃa de cónicas tan elaborada que habrá que esperar a que las investigaciones matemáticas del siglo XVH hagan posible un desarrollo en profundidad, lo que se consigue gracias a la aparición del álgebra, instrumento inexistente en la época del gran geómeÂtra.
La trigonometrÃa griega se convierte en un cuerpo de doctrina en el momento en el que las especulaciones teóricas de los griegos son relegadas a un segundo plano en favor de una matemática más orientada hacia las aplicaciones. AsÃ, la trigonometrÃa experimenta un desarrollo prodigioso con Aristarco y sus razones trigonométricas, con Hiparco y su tabla de las cuerdas de arco de cÃrculos, utilizando las divisiones del cÃrculo en 360°, con Menelao y las bases de la trigonometrÃa esférica, con Tolomeo y su obra clásica, el Almagesto.
La aplicación de fórmulas matemáticas y un elaborado estudio de las mediciones constituyeron la obra de Herón. Por último, Diofanto se ocupó detenidamente de un álgebra sincopada en la que la teorÃa de las ecuaciones desempeña un papel preponderante.
7. Las civilizaciones China e India
Las fuentes históricas son escasas en lo referente a las matemáticas chinas. Los chinos poseÃan dos sistemas de numeración, uno de ellos emparentado con un sistema posicional. Las operaciones aritméticas se efectuaban meÂdiante barras numéricas: el «suanpan» —máquina de calcular con bolas— constituyó un invento muy importante utilizado desde el siglo XII de nuestra era. Las matemáticas chinas encierran resultados interesantes e innovadores: una buena aproximación de Ï€, la utilización práctica de los números negativos, el estudio de los cuadrados mágicos, el desarrollo de un método matricial eficaz para resolver sistemas de ecuaciones, la primera aproximaÂción al método de Horner, el desarrollo del binomio, ilustrado por el triángulo de Pascal, y la utilización de ciertas series.
Las matemáticas indias, cultivadas sobre todo por los sacerdotes, se caracterizan por el desarrollo del cálculo numérico y algebraico, una trigonometrÃa basada en la función seno, una alternancia de enunciados verdaderos y falsos en lo relativo al álgebra y sobre todo, a la geometrÃa, una geometrÃa poco desarrollada, salvo quizá en el estudio de los cuadriláteÂros y sus propiedades, un análisis indeterminado que supera netamente al de Diofanto y al de HipatÃa en dificultades y en generalidades, y un sistema de numeración —notación brÄhmî—, fuente de la que surgirá, con las contribuciones de los árabes, nuestro sistema decimal.
8. Las Matemáticas Del Islam
Las matemáticas del Islam asimilaron los descubrimientos griegos e indios, prescindiendo de algunos aspectos demasiado teóricos para desarrollar con preferencia temas más conformes con su enfoque práctico. Los árabes tuvieron el mérito imperecedero de haber sabido conservar para la humaniÂdad preciosos documentos. Reunieron con sumo cuidado las obras matemáticas de origen griego e indio que llegaron hasta ellos. Probablemente, la traducción árabe de numerosos textos griegos e indios salvó una buena parte de la herencia matemática de estas dos grandes civilizaciones.
Las contribuciones de los árabes en el campo de las matemáticas comprenden numerosos temas que gravitan sobre la trigonometrÃa y el álgebra. Contribuyeron de manera original a la teorÃa de las ecuaciones, al desarrollo de la trigonometrÃa plana y esférica, al estudio del postulado de las paralelas, al desarrollo de nuestro sistema decimal y a la generalización del binomio.
9. Las matemáticas de la Europa Medieval
La contribución del Imperio bizantino al campo de las matemáticas consiste en haber conservado los textos matemáticos escritos en griego y haber comentado los clásicos antiguos. Los primeros autores latinos se basaron libremente en las obras de Euclides, Nicómaco y Tolomeo y sus obras influyeron notablemente en la enseñanza de las matemáticas en las escuelas medievales hasta finales del siglo X. Entre estos primeros autores latinos, Boecio fue indiscutiblemente el que más influyó en el pensamiento matemáÂtico de los primeros siglos de la Edad Media.
En el siglo X, los números indoarábigos son introducidos en Europa por Gerberto, que fue el maestro de los «abacistas». Durante el mismo perÃodo, los matemáticos europeos entran en contacto con los textos árabes y se asiste a la fundación de las primeras universidades. En los siglos xi y xn, los traductores latinos comienzan a traducir numerosos textos matemáticos escritos en lengua árabe, empleando las dos vÃas principales de traducción representadas por España y Sicilia.
Los principales temas matemáticos que interesan a los traductores latinos sor el álgebra y la trigonometrÃa árabes. La geometrÃa griega, de un nivel superior a las matemáticas del Islam, no parece atraer la atención de los sabios de Europa.
El primer sabio europeo que contribuyó considerablemente y de forma original al campo de las matemáticas fue Leonardo de Pisa, conocido bajo el nombre de Fibonacci. Su LÃber abad trata sobre todo de los métodos algebraicos y de problemas en los que se acentúa el empleo de los números indoarábigos. En particular, enunció un problema célebre que dio lugar a la «sucesión de Fibonacci». A pesar de la originalidad y el evidente valor de sus trabajos, influyó poco en las matemáticas de su tiempo.
Jordanus Nemorarius puede ser considerado como el fundador de la escuela medieval de mecánica e introdujo el empleo de letras en lugar de los sÃmbolos numéricos. Los filósofos escolásticos se inclinan por el estudio del movimiento y del cambio en general y sus trabajos cientÃficos, desde el siglo XII al XIV, se refieren al estudio cuantitativo de la variación y su representaÂción gráfica.
Thomas Brawardine, eminente matemático inglés del siglo Xiv, desarroÂlló una teorÃa de las proporciones que engloba el concepto de variación expresado en términos de la potencia n o de la raÃz enésima. No fue ajeno a las cuestiones de los conceptos matemáticos de continuidad e infinito que se debatieron durante el siglo XIV.
Nicolás de Oresme es célebre en matemáticas por varias razones: proporcionó reglas equivalentes a nuestras leyes sobre los exponentes, notaciones especÃficas para las potencias fraccionarias e irracionales, Una representación gráfica de la variación, una primera aproximación probable a la teorÃa de los indivisibles de Cavalieri y algunas reglas sobre la suma de series infinitas y sobre la determinación de la convergencia y divergencia de ciertas series.
10.       El Renacimiento Europeo
Las actividades matemáticas de los sabios latinos del Renacimiento contriÂbuyeron de manera importante a hacer resaltar resultados fundamentales en el campo del álgebra, la trigonometrÃa y la geometrÃa. Se dispone ya de los rudimentos del álgebra simbólica, el cálculo con sÃmbolos indoarábigos está muy extendido, las fracciones decimales se desarrollan gradualmente, la teorÃa de ecuaciones comprende ahora la solución general de la cúbica y de la ecuación bicuadrática, los números negativos se aceptan cada vez más, la trigonometrÃa es una disciplina autónoma y se dispone de tablas trigonométricas muy precisas para las seis funciones.
La geometrÃa pura se desarrolla según nuevas orientaciones con el descubrimiento de los rudimentos de la geometrÃa descriptiva y proyectiva y la continuación de algunas ideas anteriores. La invención de la imprenta ejerce ya una influencia benéfica sobre la normalización de los conocimienÂtos y la difusión de las ideas matemáticas.
11.       El comienzo de las matemáticas modernas
Las traducciones de Maurolico y Commandino facilitan el acceso a las obras antiguas de un nivel superior, poco conocidas en la época.
Maurolico es uno de los precursores del principio de inducción matemáÂtica.
La figura central del álgebra, y de las matemáticas en general es sin duda Francpis Viéte. Utiliza sistemáticamente números decimales y hace contriÂbuciones originales al campo de la trigonometrÃa, la teorÃa de ecuaciones y la geometrÃa. El grado de generalización y los numerosos aspectos nuevos y originales de su álgebra le hicieron famoso. Fue el primero que estableció relaciones entre la trigonometrÃa y la teorÃa de ecuaciones.
Stevin debe su celebridad a su tratado La disme, que ocupa de manera sistemática, aunque con una notación pobre y tortuosa, de los números decimales. Fue también célebre por sus aportaciones a la contabilidad, la trigonometrÃa esférica, el análisis y otros muchos campos de las ciencias y la tecnologÃa.
Napier alcanzó la fama sobre todo por la invención de tos logaritmos, aunque destacara también por el desarrollo de métodos abreviados de cálculo distintos de los logaritmos, y por sus trabajos de trigonometrÃa.
Citar este texto en formato APA: _______. (2011). WEBSCOLAR. Historia de las Matemáticas. https://www.webscolar.com/historia-de-las-matematicas. Fecha de consulta: 8 de julio de 2026.

