El currÃculo educativo y el planeamiento curricular
Historia del currÃculo
Ha evolucionado a través del devenir histórico, según los avances cientÃficos tecnológicos de la época, cambios polÃticos y necesidades sociales educativas.
CaracterÃsticas de un buen currÃculo
Debe ser:
- Verificable: que responda a una planificación seria, detallada y con criterio especÃfico.
- Sistemático: debe reunir una serie de procesos y actividades de enseñanza aprendizaje, organizado y programado.
- Contenido: que presente y posea retroalimentación para ser gustado y evaluado constantemente con evaluación formativa y Sumativa.
- Flexible: cuando es susceptible a sufrir ajustes necesarios de acuerdo a exigencias sociales
Según Taba Hilda la elaboración del currÃculo es necesario investigar las demandas y requisitos de la cultura, sociedad, presente y futura.
¿Qué significa currÃculo? Es el vocablo latino que significa carrera, caminata, recorrido, jornada conllevado a la idea de continuidad y secuencia.
Conceptos
Según Walter Peñaloza: currÃculo es el conjunto de experiencias cognitivas por medio de las cuales se intenta realizar los fines de la educación.
Oligkas: expresa en la obra development currÃculo escolar comprende todas las experiencias del alumno bajo la orientación del profesor.
Eliza Lucarelli define como el conjunto de experiencias que alcanza el alumno bajo la dirección de la escuela en función de los objetivos de la educación.
El currÃculo como materia
Es el proceso de determinar los lÃmites precisos de la unidad, la determinación del concepto, contenido, de la materia en términos instrumentación.
Como plan
Par facilitar conjuntos de oportunidades de aprendizaje, para alcanzar metas amplias y objetivos especÃficos relacionados para una población identificable, atendida por una unidad escolar.
Tipos de Definiciones
Definición provisional: es la serie de experiencias planificadas por los que atraviesan el alumno, para el final que ha sido educado.
Definición curricular como medio: en esta es importante señalar la vinculación que guarda el currÃculum con la educación, pues es el primer instrumento o medio para conducir la educación ya que la tecnologÃa educativa da lo que es la educación que se encarna en las personas. Esta situación es notoria en los cursos escolares por la llamada libertad de “cátedra†el docente desarrolla los programas.
El concepto de currÃculo plantea una estructura genérica que denota la que el alumno ha de alcanzar y los otros niveles se derivan en concreciones.
Concepto de Educación
CurrÃculum y educación plantea variables la educación entre el fin que se consigue (educación) y el primero medio para lograrlo (currÃculum). Cada sociedad ha tenido el tipo de educación que considera pertinente si nos remontamos a los antiguos.
En Grecia: era para ciudadanos libres y esclavos con disciplina relativa a la lógica retórica, gimnasia, arte, etc. no tenÃan que trabajar estaba dirigida a gobernar, defender, y cultivar el cuerpo.
En el ciudadano inglés se le preparaba para ser dirigente (como el caso de Churchill). Hoy en dÃa la Universidad es formar profesionales, ya no es aristocrática donde el trabajo estaba marginado de la educación.
Pues hoy el trabajo s el eje de la formación universitaria.
Evolución del Término currÃculum
Esta es una trayectoria histórica caracterizado asà la educación conceptual que ha permitido formar diferentes planteamientos.
Como 3 fundamentales:
- A partir de su desarrollo real “curriculum en acciónâ€
- Desde la noción de la ciencia “Donde se desarrolla la teorizaciónâ€
- En la noción de proyectos “En los institucional y culturalâ€
En cada uno lo teórico y pedagógico desarrollaron diversos conceptos, en cuanto la aparición, profundización, o extinción del concepto como tal.
Desde el comienzo mismo de un curso, se intenta explicar al niño hacia adonde pretendemos llevarlo. Para responder a las preguntas exploramos cinco áreas que definen el carácter distintivo del hombre y su capacidad de evolución futura: la construcción de herramientas; el lenguaje; la organización social; el cuidado de la prolongada infancia del hombre y su necesidad de hallar explicaciones.
No hay alumno capaz de apreciar la importancia de la fabricación de herramientas en la evolución humana sin haber captado previamente el concepto fundamental de herramienta o de lenguaje, mito u organización social. Estas cuestiones no se evidencian por sà solas. Nuestro cometido no es sólo enseñar el papel de las herramientas o del lenguaje en la aparición del hombre sino explicar los fundamentos de la lingüÃstica o la teorÃa de las herramientas. Estos cinco elementos no son estancos y el sistema de parentesco humano se distinto del que existe en una manada de primates puesto que se basa en un sistema clasificatorio que no se concibe sin lenguaje.
El lenguaje: No es fácil introducir a un niño de 10 años en el estudio de la lingüÃstica moderna. Tampoco imposible. Hay que tomar ciertas precauciones pedagógicas para hacer que el niño se sienta atraÃdo por la asignatura. No se debe presentar en forma normativa, como una prescripción de cómo deberÃan decirse o escribirse las cosas. Es preciso disociarla de las gramáticas tradicionales. El niño de 10 años es capaz de reconocer en forma intuitiva fenómenos lingüÃsticos cuando se le presentan ejemplos de los mismos. El factor esencial para llevar a cabo ese reconocimiento es el contraste, la oportunidad de observar rasgos opuestos, aspecto éste que singulariza el lenguaje humano. El apartado de nuestro trabajo correspondiente al lenguaje incluye una consideración en torno a la comunicación, que se refiere al contraste entre las formas humana y animal de enviar y recibir mensajes.
La fabricación de herramientas: se comienza exponiendo ciertas aseveraciones “de andar por casa” relativas a los niños y las herramientas. Muchos no han tenido oportunidad de utilizarlas y no las encuentran interesante. No se han preocupado por la producción de las mismas y pierden su significado de amplificadores de las capacidades y facilitadoras de la actividad humana.
Las herramientas pueden ser clasificadas en tres categorÃas: amplificadoras de las capacidades sensoriales (audÃfiono), de las motoras y de las capacidades de raciocinio. Existen” herramientas blandas” de raciocinio como las matemáticas y “duras” como el ábaco o la computadora. Una vez que las vemos como facilitadoras de la actividad humana comenzamos con la idea de “sustitubilidad”. Si uno no encuentra una herramienta la puede sustituir por una equivalente. Nuestro objetivo no es explicar qué son sino averiguar cómo influyeron sobre la evolución del hombre y hoy lo siguen haciendo. Las herramientas cambiaron la forma de vida, la organización social y cultural y hasta el modo de criar a los niños (como ocurre con la invención de la escuela). Se trabajó inclusive con la invención de herramientas por parte de los niños.
Planificación del currÃculum
La educación pública sufre hoy una crisis que puede llegar a ser más profunda e importante que cualquier que las precedentes. En la década de 1890 las crÃticas se alzaban contra el formalismo, la disciplina rÃgida, la limitación educativa y el conservadurismo. La crisis de 1980 estimuló la reforma convirtiendo a la educación en algo capaz de manejar las escuelas de acuerdo con principios cientÃficos. Actualmente el público se siente en la obligación de reparar el daño ocasionado por los “educacionistas”, devolviendo la tarea de estructurar los currÃculos a los educadores y al pueblo en general. La presión más fuerte a favor de la revisión del currÃculum, proviene de los cambios drásticos en la tecnologÃa y en a cultura.
Los primeros estudios respecto al planeamiento del currÃculum establecieron los primeros destellos de diferenciación en relación a los tipos de objetivos para el aprendizaje de la educación general y aquellos que representaban el dominio del verdadero conocimiento especializado. Pero estos comienzos y sus posibilidades no fueron desarrollados en las décadas que siguieron a la guerra y la evolución del currÃculo se limitó al perfeccionamiento, a complementar y a reiterar ideas anteriores. El vacÃo se llenó con propuestas de reformas animadas por una concepción pre-cientÃfica de la disciplina mental con ignorancia de los principios de aprendizaje o falta de conocimientos de la población y las realidades sociales.
La necesidad de una teorÃa de la elaboración del currÃculo
Para utilizar correctamente los recursos que surgen se requiere una teorÃa de la elaboración del currÃculo que no solo debe definir los problemas con los cuales se ha de tratar dicha elaboración sino que también deberÃa elaborar un sistema de conceptos que deben emplearse para determinar la relevancia de datos con respecto a la educación. Pareciera no existir actualmente una metodologÃa definida del concepto y planeamiento en la confección del currÃculum. La mayorÃa de los autores señalan al respecto que la confusión es la caracterÃstica principal de la teorÃa del currÃculum, en efecto, la secuencia de materias y cursos no responde a principios definidos sino que algunos están ubicados por mera conveniencia. Se han realizado agregados sin considerar superposiciones, por ejemplo.
Y asÃ, existen diferencias respecto a la función de la escuela en la sociedad, y estas diferencias no solo se refieren a los valores en sà mismos sino al perfil del individuo que la cultura demanda. Entonces, ideas contradictorias se aplican a la confección del currÃculum dejando de ser meros detalles teóricos para adquirir una importancia pragmática.
Como señalara Rugg en 1926, si los planificadores de los currÃculums no se esfuerzan por tomar distancia se empeñarán en planes y movimientos y admitirán métodos sólo para desecharlos más tarde tan rápidamente como los hubieran adoptado. El fracaso en la elaboración del currÃculum proviene de la carencia de una metodologÃa destinada a estimular la experimentación y facilitar el traslado de la teorÃa a la práctica. El método corriente de revisión del currÃculo consiste en examinar la estructura aún antes de experimentar con las partes más especÃficas de su funcionamiento: las unidades de enseñanza en niveles especiales de grado. Existe un fundamento razonable para creer que si la secuencia en la evolución del currÃculum se invirtiera (los maestros experimentaran primero los aspectos especÃficos y luego en base a la experiencia se planeara la estructura) la elaboración del currÃculum permitirÃa una nueva dinámica.
La naturaleza del contenido del currÃculum, su selección y organización solo pueden brindar los elementos necesarios para lograr algunos objetivos. Si tenemos en cuenta esta explicación, podremos considerar los elementos de los currÃculos sobre los cuales es necesario tomar decisiones, asà como la metodologÃa y el orden prioritario para conformarlas. La selección del contenido y las experiencias del aprendizaje varÃan de acuerdo a si el programa incluye o no entre sus objetivos el desarrollo del pensamiento.
Para que la elaboración del currÃculum no sea una arbitrariedad, sino un procedimiento cientÃfico, las decisiones sobre estos elementos deberÃan adoptarse sobre la base de algunos criterios válidos que pueden fundarse en fuentes diversas. Desde el momento en que el currÃculum es concebido como una tarea que demanda un juicio ordenado es necesario examinar el orden de adopción de las decisiones y el modo en que éstas se toman.
PolÃtica Curricular
Desde la segunda mitad del siglo XX los movimientos reformistas del sistema educativo fueron dirigidos a que el sistema educativo apoye la modernización económica y la consolide.
En la década del 60 se inició un gran movimiento internacional, se aspiraba a la formación de los recursos humanos para su desempeño en los distintos puestos de trabajo de acuerdo a las demandas de la industrialización en plena expansión. En Latinoamérica, estos movimientos generaron una expansión cuantitativa del sistema educativo y la introducción de la enseñanza técnica en el nivel medio. Actualmente, otro movimiento se hace presente que, a diferencia del anterior, está centrado en el conocimiento de los resultados de la enseñanza y en el currÃclum.
Desde hace ya dos décadas el currÃculum ha sido definido como el eje de las polÃticas educativas. Esta relevancia otorgada al currÃculum, nos lleva a analizar la problemática de las polÃticas curriculares.
Por polÃticas curriculares, entendemos aquellos aspectos que en el marco de polÃticas educativas más amplias se ocupan de la reglamentación y de lo que se enseña en las escuelas.
A partir de los años 80, las polÃticas curriculares que se diseñaron y sostuvieron, tienen ciertos rasgos comunes:
a. Tendencia a la centralización
b. Legitimación por vÃa del conocimiento académico
c. Formato extensivo
d. Articulación con las polÃticas de evaluación de la calidad de la educación
A propósito de la polÃticas curriculares, Bolivar afirma que en las últimas dos décadas el desarrollo curricular ocupa dos formas en el centro escolar:
- Una tutela y dependencia de la regulación administrativa: los que ven la respuesta a la regulación en el control de esos centros.
- Una descentralización de la gestión incrementando su autonomÃa al otorgarle una relevante función en la mejora escolar: los que ven la solución en una descentralización y una mayor capacitación de los centros y los profesores.
Actualmente nos encontrarÃamos en una fase de transición entre ambas posturas.
Bolivar pone en el centro la PolÃtica curricular la decisión acerca de quien debe decidir lo que los alumnos deben aprender en los centros escolares y qué medios y condiciones puedan posibilitarlo, además de las repercusiones que unos u otros modos tienen en los profesores, alumnos y el currÃculum mismo. Afirma además que es una cuestión básica en la polÃtica curricular determinar si la toma de decisiones debe hacerse a nivel central, local o por centros educativos. En suma, la polÃtica curricular le atañe quién toma las decisiones y sobre todo el impacto y repercusiones que unos modos u otros tienen en los profesores, alumnos y el currÃculum mismo.
Paradojas en las estrategias descentralizadoras
Las estrategias descentralizadoras pueden inducir más fácilmente la implicación de los agentes educativos y de los profesores, en el compromiso por mejorar la calidad. Paradójicamente, otorgar mayor poder a los centros escolares puede promover la diversidad, la innovación y el desarrollo profesional pero al mismo tiempo se utiliza como mecanismo neoliberal para provocar la competitividad entre los centros introduciendo estándares de privatización en el sistema escolar público.
Desde el neoliberalismo se parte del principio que afirma que promover la competencia entre los centros, unido a una autonomÃa escolar, crea un contexto más favorable para una dinámica de mejora, que cuando es planificado a nivel central y, a su vez que estos modelos han pretendido resquebrajar el monopolio del servicio público de la educación para introducir la elección, competencia y la evaluación pública de los resultados, en suma, para acercar el servicio público al “mercado libre â€entre unos proveedores (centros y profesores) y unos consumidores (padres y alumnos). La autonomÃa de los centros docentes, es entonces, expresión de la ideologÃa de mercado en el estadio actual del capitalismo como consecuencia de las lecciones aprendidas de las empresas corporativas, tanto en la toma de decisiones descentralizadas como en responder a las demandas plurales de los clientes.
BolÃvar afirma que una descentralización de la polÃtica curricular, para no quedar limitada a cambios en el modo de organizar/administrar los centros, tiene que llegar a posibilitar un Desarrollo Curricular Basado en la Escuela (DCBE) considerándolo como un estadio superior de descentralización, en la medida en que el propio centro (incluida la comunidad social) toma propiedad y poder del currÃculum escolar, generando procesos y formas de trabajo dirigidas a auto-revisar lo que se hace, repensar lo que se podrÃa cambiar y consensuar un plan de acción.
Para BolÃvar, el DCBE constituye una plataforma teórica y sobre todo práctica para reconstruir culturalmente la escuela desde adentro. Se trata de promover un cambio en las pautas de trabajo o éthos del centro, a través de un proceso de autotransformación colectiva y reflexión / revisión crÃtica de la propia realidad educativa, apostando por los valores de colaboración, colegialidad y compromiso.
Estas afirmaciones de BolÃvar se basan en las siguientes consideraciones:
- Los meros cambios estructurales en el plano organizativo no son condiciones suficientes para una mejora de la calidad educativa.
- Se requiere un segundo conjunto de factores y , ante todo, que el foco del cambio se dirija a cambios curriculares y prácticas docentes tanto como las estructuras organizativas y procesos necesarios para apoyar tales cambios. En tal sentido afirma que se tratará de considerar como objetivo del cambio organizativo las imágenes, valores y significados compartidos en el modo de trabajar y no primariamente los cambios a nivel de estructura burocrática o formal.
Para BolÃvar la clave del cambio parece estar en combinar adecuadamente, en un equilibrio siempre inestable, un marco curricular común con los estÃmulos, incentivos, y apoyos para la gestión basada en la escuela. Ha de sostener siguiendo a Fullan, que el objetivo último, a veces olvidado es cómo organizar los centros escolares para que se consiga una mejora cualitativa y unos niveles más altos de aprendizaje de los alumnos; y como lo pueda facilitar una descentralización en polÃtica curricular o un desarrollo del currÃculum por parte de los centros.
La descentralización supone cambios de tipo estructural cona modelo de desarrollo curricular a través de gestión o transferencias delegada en la que se impone un control a distancia. Los objetivos de la polÃtica currÃcular suponen la adaptación o adopción de propuestas oficiales a través de la instrumentación del compromiso de los profesores. Por el contrario, el DCBE supone la instalación de cambios en los procesos internos, la recuperación de espacios y la capacitación del centro para que pueda realizar su propio desarrollo curricular. Los objetivos son concebidos desde el mismo centro que es la unidad básica del cambio promoviendo el compromiso de los agentes. Lo que se debe modificar es en definitiva la la cultura escolar dominante.
Por último en función de la capacidad de reabsorción de la autonomÃa de los centros dentro de un modelo neoliberal, resulta que reivindicar las propuestas ilustradas de la educación como servicio público promovido por el poder estatal puede ser, paradójicamente, la propuesta progresista.
Por su parte, afirma Beltran Llavador que en el marco de la ideologÃa neoliberal que tiende a expandir sus dispositivos de mercado sobre las sociedades actuales y a desrregular los sistemas públicos, en el campo educativo se observa una descentralización escolar, que en algunos casos tomarÃa la forma de transformar a padres y alumnos en meros consumidores de una nueva mercancÃa llamada educación y a las escuelas en nuevas unidades económicas que compiten como proveedores en ese mercado educativo. Este fenómeno se ve acompañado de lo que Llavador llama hecho de signo contrario y que consiste en una hiperregulación de la naturaleza misma de la mercancÃa, esto es, el conocimiento o, si se prefiere el currÃculum.
En el marco de introducir el concepto de desregulación como ocultación de reglas (hiperregulación del CurrÃculum frente a la desregulación organizativa) y de una analogÃa con el campo económico (en particular, respecto de la reestructuración actual posfordista de las cadenas productivas) Llavador realiza una crÃtica a la supuesta autonomÃa educativa que se adquirirÃa por medio del proceso de descentralización. Al respecto se cuestiona que la flexibilidad organizativa, nuevas tecnologÃas, incremento de la participación de los trabajadores en las decisiones de las empresas relativas a la producción puedan entenderse como “autonomÃa†de los centros. Porque de hecho, esto implica una participación en las decisiones relativas a la producción pero no en las relativas a los medios de producción. Estas tendencias tienen también un correlato en la organización escolar: se participa en la decisión de las actividades generales del centro, en algunas de sus normas de funcionamiento interno, en la gestión de los recursos asignados, incluso en las decisiones en torno al currÃculum, pero no se tiene capacidad para poder pronunciarse respecto al tamaño de los centros y aulas, al sistema de calificación y los estándares establecidos al efecto, a reemplazar contenidos curriculares del currÃculum común con otros más sensibles a otras expresiones culturales.
Llavador afirma que el problema básico no es acerca de la existencia o no de reglas, sino la contradicción que existe entre la voluntad de los agentes sociales y las condiciones que limitan su satisfacción y agrega que lo novedoso del planteo neoliberal frente a anteriores búsquedas de racionalidad, es la tendencia a resolver estos problemas a través de estructuras cuasi mercantiles y de la desregulación.
Llavador problematiza el planteo neoliberal al sostener que las formas hiperreguladas del currÃculum resultan contradictorias con una demanda diversificada y analiza si las escuelas podrÃan convertirse en unidades económicas que comercialicen el conocimiento en competencia con otras industrias culturales.
En el marco de sostener que el mercado es algo más que un lugar donde concurren productores y consumidores, sino también un espacio donde se imponen el consumo de ciertos bienes y, por lo tanto determinadas formas culturales, Llavador sostiene que se pretende que los centros dispongan de autonomÃa organizativa y curricular cuando de hecho se condicionan culturalmente (es decir por los contenidos del currÃculum) las caracterÃsticas de se distribución (y en consecuencia la organización). En este proceso, agrega, se alienta gracias a los supuestos de objetividad, cientificidad y universalidad con que se construyeron anteriormente las formas curriculares.
Ante el proyecto neoliberal de diluir el poder del Estado en las regulaciones del mercado, en el campo educativo, plantea preparar la resistencia a través de la discrecionalidad, entendida ésta como la capacidad para actuar sobre los lÃmites del poder a efectos de elegir entre diferentes posibilidades de acción en función de reforzar la democracia interna de los centros educativos.
Tanto Bolivar como Llavador identifican claramente el proyecto neoliberal en el campo educativo sustentado en:
- Una centralización del campo curricular (toma de decisiones centralizada) y una
- Descentralización de la gestión escolar (ejecución descentralizada de las decisiones);
Pero ambos manifiestan entre sà importantes diferencias.
Todo planeamiento didáctico se orienta a la enseñanza, la cual a su vez se concibe como la dirección del aprendizaje, como la representación del trabajo reflexivo del profesor en cuanto a su acción y la de sus alumnos.
El planeamiento, se hace necesario por razones de responsabilidad moral, económica, adecuación y eficiencia. El profesor necesita saber para llevar a cabo su planeamiento, ¿qué? ¿por qué? ¿a quién? y ¿cómo enseñar?, con la finalidad de atender a las necesidades de los alumnos, dirigiendo sus tareas de acuerdo a sus posibilidades
La acción del docente, como responsable de llevar a feliz término el acto educativo debe considerar para el mismo tres momentos: planeación, ejecución y verificación, para lo que considerará como indicador, instrumento o guÃa, a la clase, la cual debe ajustarse a un planeamiento por parte del profesor, con la intención de que, sobre esa base, se obligue a pensar y sistematizar la manera en que conducirá a sus alumnos a lograr un mejor aprendizaje.
El plan de clase “es un proyecto de trabajo que prevé el desarrollo que se pretende dar a la materia, a las actividades docentes y de los alumnos, en un tiempo determinadoâ€, hace que el profesor reflexione sobre lo que va a hacer, sobre lo que van a hacer sus alumnos y acerca del material didáctico necesario y los procedimientos que mejor se avengan con el tipo de tareas a ejecutar.
Marco PolÃtico- Educativo Del Planeamiento Curricular Y Didáctico
Al analizar la problemática curricular, se ha reflexionado sobre el hecho de que el currÃculo concreta intenciones educativas; estas, a su vez, son reflejo de las intenciones de la sociedad, con respecto a la educación, en un momento histórico determinado. Es decir, que estas decisiones apuntan hacia una polÃtica educativa, visualizada como un conjunto de decisiones tendientes al logro de objetivos bien definidos y congruentes con las demandas educativas de la sociedad.
Esto implica plantear la propuesta de polÃtica educativa en el marco de la polÃtica global, económica, social y cultural del paÃs. Se condensan en ellas las lÃneas de polÃtica educativa que dan soporte a todo el accionar educativo y pedagógico.
El Estado asume su rol directivo en lo educativo mediante la determinación de la polÃtica educativa, en dos aspectos fundamentales: La determinación de la programación general de la enseñanza y el aprendizaje en su aspecto cualitativo. De manera especÃfica, el Estado interviene de esta forma en el señalamiento de aspectos cualitativos de la planificación curricular, como objetivos, capacidades, contenidos, estrategias didácticas y procesos de evaluación, y determinación de la estructura curricular misma que se aplicará al planear la oferta educativa del sistema.
Esto implica que las decisiones atinentes al currÃculo reflejan una posición polÃtica e ideológica propia del paÃs, tanto en el nivel nacional como en el institucional y de aula. Esto implica que la injerencia del Estado, a través de las lÃneas de polÃtica educativa, sobrepasa el nivel nacional, y llega hasta el planeamiento curricular institucional y de aula.
La injerencia de las decisiones de polÃtica educativa en el currÃculo se prolonga hasta el centro mismo del trabajo de las instituciones educativas, ya que los planeamientos que se realizan en estos niveles reflejan y concretan el diseño curricular nacional. Obviamente, siempre han existido polÃticas educativas; además, toda educación es y ha sido siempre la expresión de una polÃtica educativa explÃcita o implÃcita.
A continuación presento un organizador gráfico que esta orientado a comprender la planificación educativa en sus diferentes niveles con el propósito que nos ayude a entender de forma didáctica todo el proceso de planificación. Pues la tarea educativa no se reduce al trabajo de aula solamente, y para ello baste conocer las estrategias de enseñanza y aprendizaje, sino por el contrario implica conocer la polÃtica educativa y la polÃtica curricular nacional para que de esta forma nuestra didáctica que caracterizara el ejercicio de nuestro trabajo educativa en sus diferentes aspectos guarde coherencia entre lo que se planifica y se hace en aula.
Dimensiones de la planeación educativa
Planear implica proponer un cambio para superar la real situación deficitaria con el fin de alcanzar mejores resultados, solucionar los problemas reales y potenciales identificados.
Para comprender a cabalidad es necesario abordar las dimensiones:
a) Dimensión social.
La educación no puede realizar al margen de la sociedad. La escuela crea y sostiene los mitos de la sociedad tecnológica, cualquier cambio al margen de ello afectará a los integrantes de la sociedad.
b) Dimensión técnica.
Ningún esfuerzo educativo se puede cristalizar sin el uso de la tecnologÃa y los conocimientos cientÃficos pedagógicos que permiten sostener un proceso permanente del proceso de la enseñanza -aprendizaje requiere un marco de referencia para planificar y ejecutar las acciones educativas respondiendo a las orientaciones de conductas que señalen competencias, capacidades y valores a desarrollar.
c) Dimensiones polÃticas.
Conjunto de marcos normativos que orientan hacia el futuro para la cristalización de los fines y las metas deseados que ayudaran promover el cambio
d) Dimensión cultural.
Está orientado a la comprensión del proceso referencial, la identidad nacional y el conjunto de valores que están inmersos en el planeamiento educativo.
e) Dimensión prospéctiva
Gracias a este parámetro todo hecho educativo ó social genera carácter de innovación, de trascendentalidad que revoluciona los esquemas conceptuales, de organizaciones y entre tanto aceptados como hechos verosÃmiles para su contexto.
Diversificación Curricular
La diversificación empieza teniendo como marco de referencia el DCN (Diseño Curricular Nacional de Educación Básica) que es propuesto para todo paÃs por la instancia nacional, el Ministerio de Educación, con éste se garantiza el cumplimiento de los estándares básicos o logros de aprendizaje para cada ciclo y grado.
En ese sentido, la diversificación curricular implica reformular y enriquecer las capacidades y actitudes propuestas en el DCN. Es en la instancia regional, a través de los Proyectos Educativos Regionales y los Lineamientos de PolÃtica Educativa, que el currÃculo se adecua a las necesidades y problemas regionales, aquà se proponen los ejes curriculares y los temas transversales regionales, este proceso es de responsabilidad de esta instancia a través de las DREs (Direcciones Regionales de Educación).
Por último, la instancia local e institucional, centro educativo y comunidad, a través de la comunidad educativa, deben y tienen que completar el proceso de diversificación, formulando los Proyectos Curriculares Institucionales (PCI), para lo cual, proponen nuevas capacidades y actitudes que mejoren el diseño nacional, identifican las necesidades de aprendizaje y las relacionan con los temas transversales nacionales, que están en el DCC; los sub temas transversales regionales, que están en los lineamientos de PolÃtica Educativa Regional; o los temas transversales que la propia institución educativa propone. A continuación se adecuan las estrategias metodológicas, la organización y conducción del trabajo educativo a las caracterÃsticas y a los estilos de aprendizaje de los estudiantes, elaborándose los programas curriculares diversificados para cada nivel y grado.
PLANEAMIENTO CURRICULAR
UNIDAD DE TRABAJO BIMESTRAL
Tema: Administración Hotelera
Colegio _____________. Asignatura: Administración VIa Bimestre: I
Objetivo General: Preparar para investigar los departamentos hoteleros y su importancia que tiene cada uno.
| EspecÃfico | Contenido | Actividades | Técnicas Metodológicas | Recursos | Evaluación |
| Describir el funcionamiento del departamento de recepción y el departamento de eventos. |
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Periódicos
Folletos Texto Láminas Figuras Hojas Blancas |
Diagnóstica
Cuestionamiento oral y escrito revisión de tareas semanales. |
PLANEAMIENTO CURRICULAR I A
PLAN SEMANAL
Asignatura: Administración Hotelera Colegio ________. Semestre: III
Año: VI
| Objetivo de aprendizaje de clase o especÃfico | Contenido | Actividades |
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Citar este texto en formato APA: _______. (2013). WEBSCOLAR. El currÃculo educativo y el planeamiento curricular. https://www.webscolar.com/el-curriculo-educativo-y-el-planeamiento-curricular. Fecha de consulta: 8 de julio de 2026.
