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Desorden psicológico

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La enfermedad mental es el desorden de las ideas y de los sentimientos con trastornos graves del razonamiento, del comportamiento, de la facultad de reconocer la realidad y de adaptarse a los retos normales de la vida. Está provocada por perturbaciones cerebrales de origen genético, tóxico, infeccioso o terapéutico que pueden agravarse por factores psicosociales.

Existen numerosas enfermedades mentales, con mayor o menor gravedad y repercusión social, tales como neurosis, trastornos de la personalidad, depresiones, anorexias, dependencias y psicosis.

Dentro del grupo de la psicosis, las esquizofrenias son claramente las de mayor repercusión personal, social y familiar.

La enfermedad mental puede producir aislamiento, inactividad, desorden de vida en general y, en ciertos casos y circunstancias, violencia y tendencia al suicidio.

Un problema muy característico que impide o dificulta enormemente el tratamiento de la enfermedad es la falta de conciencia que el enfermo tiene de padecerla. Creyéndose sano, es difícil que consienta ser visto por un profesional, que tome medicación o acuda a una psicoterapia ocupacional y, mucho menos, a una hospitalización en caso de crisis.

Hoy existen medicamentos que, unidos a otras terapias, logran controlar muy eficazmente los síntomas de las enfermedades mentales graves.

 

DESORDEN PSICOLÓGICO

Los “desórdenes de la conducta” en los jóvenes constituyen un grupo complicado de problemas emocionales y del comportamiento. Los niños y adolescentes que sufren de estos desórdenes tienen mucha dificultad en seguir las reglas y en comportarse de manera socialmente aceptable. Otros niños, los adultos y las instituciones sociales los consideran “malos” o delincuentes en lugar de enfermos mentales.

10.1 Teoría biosocial de la neurosis

Para Linehan, la autora que ha desarrollado este enfoque terapéutico, el trastorno límite consiste principalmente en una disfunción del sistema de regulación de la emoción, y a partir de esto, lo cual considera el núcleo de la patología y no sólo lo más sintomático o manifiesto, se dan el resto de los síntomas conductuales típicos del cuadro.

Esta disfunción a la hora de regular las emociones tiene por un lado causas biológicas que tienen que ver con la vulnerabilidad inicial del sujeto, por la cual es muy sensible a los estímulos emocionales. Este déficit produce dificultades en la inhibición del estado de ánimo cuando se ha de organizar una conducta independientemente de aquél, déficit para incrementar o bajar la excitación fisiológica cuando se necesita, déficit para distraer la atención de estímulos que evocan emociones no deseadas, y para experimentar emociones sin poder inhibirlas inmediatamente, o bien produciendo una emoción secundaria negativa extrema.

Por otra parte, como el nombre “biosocial” indica, para Linehan no es suficiente que se dé en el sujeto esta vulnerabilidad inicial sino que, además, éste ha de estar expuesto a un “entorno invalidante”. Las características de este entorno consisten en que niega o responde de modo no adecuado a las experiencias  privadas de los sujetos. No se toman sus reacciones emocionales como válidas ante los hechos que las provocan, sino que se las trivializa, se las desprecia, se las desatiende o, incluso, se las castiga. Estas familias tienden a valorar el control de la expresión emocional, transmiten que la solución de los problemas es más simple de lo que realmente corresponde, y no toleran la manifestación de afectos negativos.

El resultado de todo esto es la exacerbación de la vulnerabilidad emocional del individuo, lo cual, a su vez, influye recíprocamente en el entorno invalidante. De ahí resulta la persona con TLP, que no sabe cómo etiquetar y cómo regular su excitación emocional, ni confía en sus respuestas emocionales para interpretar y juzgar los hechos. El sujeto desconfía de sus propios estados internos, lo que le lleva a una sobredependencia de los otros, y esto a su vez impide el desarrollo de un sentido del self cohesionado. Estos tres factores, las relaciones con los demás, la capacidad para regular las propias emociones y el sentido del self estable y cohesionado, influyen recíprocamente entre sí y, por tanto quedan todos alterados.

10.2 Desordenes de Ansiedad

La ansiedad es una condición emocional caracterizada por los sentimientos como aprehensión y miedo acompañados por síntomas físicos como taquicardia, respiración acelerada, sudor y temblor. Es una emoción normal pero cuando es severa y desproporcionada se convierte en patológica.

Los desórdenes de ansiedad son difíciles de definir y existen varias clasificaciones. Los desórdenes de ansiedad generalizados consisten en ansiedad persistente y severa que normalmente dura 6 meses o más. Los síntomas incluyen alteraciones motoras, hiperactividad autonómica (sudor, taquicardia, aumento de la frecuencia respiratoria y otros) irritabilidad y pérdida de concentración. Se supone que este estado de hiperalerta nos prepara para una posible ‘huida’ y que se activa automáticamente.

Los ataques de pánico son exacerbaciones severas, súbitas, inesperadas y recurrentes de ansiedad. Durante un ataque hay un sentimiento de miedo, terror, y muerte inminente acompañado por síntomas autonómicos.

Las fobias consisten en un miedo irracional o exagerado, y un deseo de evitar los objetos, actividades, o situaciones que generan el cuadro. La ansiedad en el desorden obsesivo-compulsivo se puede asociar con pensamientos intrusos, recurrentes, obsesivos y/o actos compulsivos repetitivos (por ejemplo lavarse las manos) que se pueden realizar de una manera ritualista. El actor Jack Nicholson nos ha brindado una perfecta representación de esta patología en la película ‘mejor imposible’, en la que el protagonista se llevaba sus propios cubiertos de plástico a los restaurantes.

El trastorno de stress post-traumático se precipita cuando un paciente re-experimenta psicológicamente, y a veces un físicamente, la experiencia traumática (un accidente o una agresión física, por ejemplo).

La ansiedad se puede acompañar de otros desórdenes como los trastornos afectivos, generalmente depresión. Generalmente el pronóstico es bueno para la ansiedad precipitada por un evento stresante concreto (la pérdida de un ser querido) y para la ansiedad que es de duración corta la ansiedad que se asocia con problemas persistentes o transtornos de personalidad puede ser persistente y más difícil tratar

10.3 Desordenes del Estado de Ánimo

La característica principal de los Trastornos del Estado de Ánimo TEA es una alteración de humor. Este manual diagnóstico divide el capítulo de los trastornos afectivos en tres partes:

1.   Episodios afectivos. No pueden diagnosticarse como entidades independientes pero sirven como fundamento al diagnóstico de los trastornos.

2.   Trastornos del estado de ánimo. Están divididos en trastornos depresivos, trastornos bipolares y dos trastornos basados en la etiología (trastorno del estado de ánimo debido a enfermedad médica y trastorno del estado de ánimo inducido por sustancias.

3.   Especificaciones que describen el episodio afectivo más reciente o el curso de los episodios recidivantes.

Además, existen otros modelos sobre los trastornos del estado de ánimo basados en la práctica clínica.

10.4 Esquizofrenia

La esquizofrenia es una de las enfermedades mentales más serias que ocasionan una gran perturbación en las relaciones sociales, familiares y labores de las personas que la sufren, que se inicia generalmente en la adolescencia, que tiene tendencia a evolucionar hacia la cronicidad y para la cual, no existe un tratamiento curativo en la actualidad, lográndose únicamente una remisión de los síntomas con el uso de antipsicóticos.

Las personas con esquizofrenia pasan por períodos en los cuales están mejor y peor: remisión y recaída. Pueden vivir por largos períodos sin ningún síntoma, pero como la esquizofrenia es a menudo una enfermedad crónica, requiere atención médica continua, como la hipertensión y la diabetes.

La esquizofrenia no es un trastorno de personalidad “doble” o múltiples, un problema diferente y bastante raro. A pesar de que a menudo se caracterizan a las personas por los comportamientos causados por la enfermedad, debe aclararse que las personas con esquizofrenia no atrajeron la enfermedad hacia sí inclinándose hacia grupos o intereses “equivocados.” Y al contrario de la creencia apoyada por las películas, la televisión y los libros, es más probable que las personas que padecen de esta enfermedad se recluyan en un aislamiento o pasen a ser víctimas de un crimen en lugar de hacerse daño ellos mismos a otros.

Mucho menos común que otras enfermedades crónicas, la esquizofrenia se da en alrededor de 150 de cada 100,000 personas, o en un porcentaje de uno o uno y medio de la población, manifestándose generalmente en la adolescencia o juventud temprana. Sin embargo, puede ser una de las enfermedades más catastróficas porque puede causar impedimentos devastadores, pérdidas emocionales y económicas y la necesidad de obtener tratamiento médico y apoyo intensivo.

La esquizofrenia se puede manifestar en una de varias formas. La esquizofrenia puede variar en su intensidad, gravedad y frecuencia de los síntomas psicóticos y residuales según las personas. Por ello, los científicos utilizan la palabra “esquizofrenia” para referirse a un conjunto de enfermedades, de leves a graves.

No se ha descubierto aún la causa de la esquizofrenia. Sin embargo, la mayoría de los expertos están de acuerdo en que una serie de factores combinados con un riesgo genético contribuyeron al desarrollo de la enfermedad.

10.5 Desordenes de la Responsabilidad

10.6 Desordenes varios

  • Los trastornos fóbicos

Se entiende por fobia un miedo excesivo, irracional y persistente ante un objeto, actividad o situación que determina un deseo imperioso de evitar aquello que se teme.

El ataque del pánico se produce cuando la angustia se hace insoportable. En ese momento se combinan sentimientos de opresión, miedo o temor y síntomas físicos, que se traducen en arritmia cardiaca, dificultades respiratorias, dolores abdominales, mareos, temblores, sudoraciones, escalofríos, etc.

Los trastornos fóbicos se dividen en tres grandes categorías: agorafobia, fobia social y fobia simple.

Algunos miedos y fobias son:

Alturas………………..acrofobia

Espacios abiertos……agorafobia

Gatos………………aclurofobia

Truenos……………asteurofobia

Rayos………………ceraunofobia

Perros……………………cinofobia

Espacios cerrados…claustrofobia

Caballos……….…..Equinofobia

Suciedad…………contagiomisofobia

Serpientes………………ofidofobia

Oscuridad………………nictofobia

Agua corriente…………potomofofia

Miedo al público…………topofobia

Animales………………….zoofobia

  • Amnesia

Es la pérdida o incapacidad de la memoria, cuyo origen puede ser debido a trastornos orgánicos, como las lesiones en el cerebro, arteriosclerosis cerebral, o trastornos mentales funcionales, como la histeria. La amnesia puede ser total, con una completa pérdida de la memoria; parcial (desde un determinado momento hacia adelante en el tiempo, o desde un momento hacia atrás); lagunar (en un periodo de tiempo antes o después de un hecho traumático, frecuente en los accidentes); o sistemática, relacionada con un tipo determinado de experiencias.

  • Autismo

Es un trastorno grave de comunicación y conducta de la infancia que se desarrolla antes de los tres años de edad. El niño autista es incapaz de utilizar el lenguaje con sentido o de procesar la información que recibe del medio. Cerca de la mitad de los niños autistas son mudos, y aquellos que hablan, por lo general sólo repiten de forma mecánica lo que escuchan. El término autismo se refiere a su expresión ausente o perdida, aunque la connotación de alejamiento voluntario es inapropiada.

  • Trastorno Delirante

Este trastorno se conoce también como paranoia. El pensamiento de una persona que padece un trastorno delirante es ordenado. La conducta varía entre dos extremos. Algunos enfermos pueden parecer normales en absoluto, siempre que no se cuestionen sus creencias delirantes, mientras que otros pueden tener un comportamiento inadecuado y extravagante.  El delirio constituye la principal manifestación clínica. Los temas delirantes habituales son:

  • El perjuicio, que se presenta principalmente en personas con rasgos de desconfianza y rigidez.
  • La erotomanía en la que el paciente más frecuente es una mujer, tiene la idea de ser amado por alguien, generalmente una personalidad de renombre o perteneciente a un nivel socioeconómico superior;
  • La grandiosidad o megalomanía, cuando el paciente está conocido de que es una persona importante;
  • El delirio somático, correspondiente a ideas delirantes como el convencimiento de tener una enfermedad, sufrir una deformidad aislada o que el cuerpo despide un olor repugnante.
  • Síndrome de Capgras, donde el enfermo tiene el convencimiento de que una persona de su entorno ha sido sustituida por un doble
  • Síndrome de Frégoli, en el que el paciente cree que una(s) persona(s) de su ambiente ha(n) adquirido el aspecto de individuo(s) desconocido(s).

10.7 Psicoterapia

La Psicoterapia es un proceso de comunicación entre un psicoterapeuta (es decir, una persona entrenada para evaluar y generar cambios) y una persona que acude a consultarlo (“paciente” o “cliente”) que se da con el propósito de una mejora en la calidad de vida en este último, a través de un cambio en su conducta, actitudes, pensamientos y/o afectos. Por extensión, se aplica el término psicoterapia al contexto relacional en que se da ese proceso, y al conjunto de técnicas utilizadas por el psicoterapeuta.

Dentro de la psicología existe una gran diversidad de corrientes, enfoques y conceptos teóricos aplicados al ámbito psicoterapéutico, que dan origen a otras tantas maneras de establecer este contexto de comunicación. Sin embargo, dos características que unifican a la psicoterapia son:

  • El contacto directo y personal entre el psicoterapeuta y quien le consulta, principalmente a través del diálogo.
  • La calidad de “relación terapéutica” del contexto de comunicación, esto es, una relación de ayuda destinada a generar un cambio en quien consulta.

Debido a la naturaleza de las comunicaciones que se establecen dentro de esta relación, hay temas significativos de privacidad y/o confidencialidad de la información intercambiada, que remite a consideraciones éticas para el ejercicio de la psicoterapia. Por esto, la habilitación de quienes pueden ejercer la psicoterapia requiere de un proceso de entrenamiento guiado por terapeutas que cuentan con mayor tiempo de experiencia y/o estudios dentro del campo respectivo.

10.8 Fármacos y otras terapias medidas

Existiendo suficiente evidencia en relación a la eficacia de la farmacoterapia y de la psicoterapia en depresión, se plantea la pregunta respecto a cuándo utilizar estos tratamientos en forma individual o combinada. En otras palabras, uno de los mayores problemas radica en la formulación de objetivos específicos para cada uno de estos tratamientos, así como en la capacidad de diseñar estrategias terapeúticas globales e integradas y no simplemente tratamientos simultáneos.

En el caso de la depresión, algunos estudios sugieren que podrían existir ventajas con un tratamiento combinado. Así, por ejemplo, Klerman y cols. encontraron que en el tratamiento de mantención de la depresión, cada uno de los agentes terapeúticos podía tener efecto en una dimensión distinta. En este caso, la amitriptilina previno la recaída de los síntomas neurovegetativos, mientras que la psicoterapia interpersonal disminuyó la morbilidad derivada del malfuncionamiento social. Sin embargo, los resultados no son concluyentes. Una revisión reciente de Shea y cols. que incluye 12 estudios en los cuales se comparó la eficacia del tratamiento único (tanto de farmacoterapia como de psicoterapia) versus el tratamiento combinado no mostró un apoyo sustancial a la mayor eficacia de este último, al menos en relación a la evolución de los síntomas depresivos. Estos resultados deben ser interpretados con cautela, ya que el tamaño de las muestras es frecuentemente pequeño.

Otros argumentos en favor de una terapia combinada serían la potenciación del efecto terapeútico, la disminución de la dosis de fármacos o psicoterapia, y la facilitación en relación a la adhesión a cada uno de estos tratamientos.

Es evidente que la demostración de la eficacia de diversos agentes terapéuticos abre numerosas interrogantes en relación a los posibles mecanismos de acción tanto de la farmacoterapia como de de la psicoterapia.

 

CONCLUSIÓN

En este trabajo he podido concluir que el origen de las enfermedades mentales, algunas tales como la ansiedad, esquizofrenia, enfermedades que a veces pueden ser muy comunes y que están relacionadas con las fobias.

Todas las personas pueden tener algún tipo de desorden mental.

Además indagamos un poco acerca de la psicoterapia que es el tratamiento adecuado usado por los psicoterapeutas para dar solución a los diversos desordenes o cambios mentales que se dan en el hombre.

Otro aspecto que debemos tener en cuenta son los medicamentos utilizados con los desordenes mentales que son muy importantes ser administrados para cada desorden en particular.

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Citar este texto en formato APA: _______. (2013). WEBSCOLAR. Desorden psicológico. https://www.webscolar.com/desorden-psicologico. Fecha de consulta: 8 de julio de 2020.

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