Síguenos en: facebook twitter google plus rss
 
 
Webscolar » Psicología » El proceso del Grupo

El proceso del Grupo

0 Flares 0 Flares ×

Un grupo tiene una vida que supone nacimiento, seguido de diversas etapas de crecimiento y posibles crisis, hasta acabar inexorablemente en la muerte. Un curso de dinámica de grupos es una forma de acompañar a un grupo en el complicado proceso de recorrer las diferentes etapas de su vida de modo que las personas que lo componen vayan tomando conciencia de esas etapas, y aprendan a recorrerlas con soltura y sin excesivos sobresaltos. Todo dinamista de grupos parte de una concepción de la vida del grupo que le ice qué etapas suele recorrer éste, por qué dificultades es previsible que pase, y cuales son los métodos de ayudarle a recorrer cada tramo del camino con provecho.

Tenemos que aceptar también que los grupos atraviesan períodos de niñez, de adolescencia, períodos llenos de problemáticas situaciones e elección, de madurez, y quizás, al fin, una penosa o feliz vejez terminal. Nos conviene conocer las características de esas etapas, para así poder diseñar con fundamento nuestros diagnósticos, y nuestros tratamientos más acertados.

En el caso de los estudiosos de los grupos también existen diferentes formas de concebir la historia de un grupo pero esto no quita la idea que un grupo tenga una evolución a lo largo del tiempo, con etapas bien marcadas que lo hacen predecible. Así, existen numerosas concepciones de lo que es la vida de un grupo, y de las etapas por las que discurre. En el trabajo que a continuación presentamos nos hacemos eco de los autores que proponen unas sistematizaciones de la historia del grupo que han resultado especialmente influyentes.

La concepción del grupo de W. R. Bion

La teoría de Bion procede del psicoanálisis aplicado a los grupos pequeños, por tanto, se engloba en las teorías de tercer nivel. Bion trata de elaborar hipótesis a partir de su experiencia en los grupos; utiliza pues datos empíricos para la realización de sus estudios. Según el autor todo grupo se esfuerza por convertirse en grupo de trabajo. Este tipo de grupo se caracteriza por su organización racional del trabajo, su estructura y la existencia de cooperación entre sus miembros.

Bion acuña el concepto de supuesto básico para remitirse a la hipótesis general del grupo. Los supuestos básicos son:

  • Grupo de interdependencia: Buscando seguridad frente a lo desconocido, lo nuevo, el grupo asigna al coordinador la función de nutrirlo de material y / o espiritualmente. Todas las miradas convergen en él. Se solicita que diga qué se debe hacer, cómo, con qué, que imprima dirección al proceso.
  • Grupo de ataque – fuga: El coordinador resucita las fantasías de castigador y el grupo se estructura como conspirador o saboteador para oponerse al cambio utilizando como procedimientos asociativos, tratando de dejar fuera, de segregar al coordinador o desplazando la agresión a un tercero en algunas ocasiones (chivo emisario) uniéndose en subgrupos o como totalidad, adquiriendo una pertenencia aparente y una agresividad mayor si el coordinador no aprovecha la situación para señalar y / o interpretar movilizando la reflexión grupal. El ataque se produce a través de un portavoz que expresa al grupo y la fuga al interior del grupo o los subgrupos.
  • Grupo de emparejamiento: Los miembros necesitan contraponer a la agresión el afecto, se produce la culpa y surge este supuesto. Se busca en la formación de parejas el complementarse con el otro.

En un grupo puede coexistir un supuesto básico con el grupo de trabajo no siendo los supuestos básicos fases sucesivas por las que pasa el grupo.

Modelo de Proceso de Grupo de Benish y Shepard

Benísh y Shepard indican que el grupo pasa por dos etapas:

Primera fase: Etapa De Dependencia. Los Problemas Del Poder.

Tiene tres etapas características:

  1. Dependencia – Huida: En esta etapa los miembros acaban de conocerse, por lo que ninguno sabe lo que hay que hacer. Se caracteriza por una gran falta de estructuración en el grupo. No hay iniciativas, todos desean que uno de el primer paso. Pero todo esto trae un problema: el moderador que esta dando instrucciones continuamente, hará que el grupo se acostumbre y se instale en la dependencia.
  2. Contradependencia – lucha: El que lleva el grupo no cede ante opiniones de los otros compañeros, por lo que empiezan aparecer las primeras confrontaciones donde se cuestiona la forma de la autoridad. En muchos casos de la vida real, hay grupos que terminan aquí, al contrario, otros no se dividen y toman la crisis como un experiencia más que les sirve para reforzar el trabajo en grupo.
  3. Resolución- Catarsis: el moderador favorece la comunicación y ayuda a que haya un equilibrio entre los dependientes y contradependientes (los que tienen problemas de aceptación).En esta etapa el moderador pierde protagonismo, poniendo fin a la etapa de dependencia.

Segunda Fase: Etapa de Interdependencia. Los problemas de Afecto. Esta etapa va desde el fin de la subfase de resolución y catarsis hasta el fin del grupo.

Tiene tres etapas características:

1ª subfase: ilusión-huida: Es una fase de aparente armonía y paz .el grupo esta funcionando bien. Hay conciencia de las diferencias individuales (diferencias de cultura, de procedencia social, de profesión o de opinión sobre los temas que se han intentado esbozar).han estado soterradas o han sido motivo de enfrentamientos. Por eso la ilusión de que el grupo perfecto es posible, lleva ahora a todos los participantes a negar que haya diferencias entre unos y otros. Así se va produciendo una actitud general de negación de muchas realidades importantes del grupo de ahí el nombre de etapa huida desapareciendo el feedback que había empezado a producirse. Si el grupo permanece mas largamente de lo debido en la situación de ilusión -huida es porque hay personas especialmente intimistas, temerosas del abandono y de no recibir afecto, que están dispuestas a sacrificarlo todo, también la sinceridad a la necesidad de evitar el enfrentamiento. Pero el grupo destruirá la ilusión.

2ª subfase: desilusión-lucha: A la etapa de huida le sigue una de lucha. Las personas menos intimistas no soportan la situación de falsa cercanía. Estas personas son las que tienen mas dificultad en las relaciones interpersonales y aprovechan la oportunidad para vivir su problema trasladando cómodamente las dificultades al grupo. y con sus problemas introducen al grupo una temática nueva. El grupo comienza a descubrir que las grandes diferencias que distancian a los humanos no son las que hasta ahora no son las diferencias que llamaríamos del terreno del poder sino las diferencias que provienen del terreno del amor. En esta etapa el grupo puede vivir puede vivir conflictos e intolerancias múltiples .todo hace pensar que el grupo vuelve a dividirse que esta dejando de ser un grupo para convertirse en parejas, tríos…El moderador debe mantener la calma debe de lograr través del a comunicación ya conquistada un feedback eficaz para que se ponga en acción habrá logrado que el grupo tenga alguna de esas experiencias de superación que le van a servir para toda la vida.

3ª subfase: validación y catarsis final: En esta fase también hay un grupo de personas independientes en materia de afecto. Son ellos los que harán posible que se haga la unión entre los más intimistas y los contraintimistas. Las intervenciones suyas serán reposadas y objetivas tienen que restablecer dos cosas: la capacidad de escucha y el gusto por las diferencias. Aparecen nuevas maneras de comunicación. Abordan temas personales supone aprendizaje y crecimiento personal. El grupo esta preparado para reconocer que su camino llega a su fin y llevar lo vivido día a día aunque no siempre tiene que acabar bien la terminación de un grupo.

Proceso de Grupo según William C. Schutz

Según Shutz toda persona trae consigo unas necesidades fundamentales que se refieren a la relación con los demás y con la situación grupal. Estas necesidades se activan ante la presencia de los demás y surgen de una manera ordenada. Las tres necesidades básicas son: inclusión, control y afecto y aparecen en este orden.

El individuo procura comprobar su grado de aceptación, buscando pruebas de que no es ignorado, aislado o rechazado por los que, a su entender, son los preferidos del grupo (que, para el caso, son el resto de los integrantes del mismo grupo). Esta necesidad de inclusión es más fuerte en el momento en que se toman decisiones. Un miembro se siente definitivamente incluido en el grupo si se siente completamente participante en cada una de las fases del proceso de tomar una decisión. Esta necesidad es, pues, la expresión de un deseo, que experimenta todo miembro de un grupo, de poseer un status positivo y permanente dentro del grupo, de no sentirse, en momento alguno, marginal al grupo. Según el grado de madurez social de cada individuo, la necesidad de inclusión condicionará y determinará actitudes en grupo más o menos adultas, más o memos maduras.

Schutz indica tres formas de inclusión:

  1. De dependencia (individuos menos socializados) respecto, sobre todo, de aquellos miembros que tienen un status privilegiado.
  2. De contradependencia(individuos de tipo adolescente que no han superado la etapa de rebelión, típica de esa edad). Según esta posición los individuos tratan de forzar a que se le incluya en el grupo.
  3. De interdependencia (individuos mejor socializados). En esta posición los individuos muestran una actitud más positiva, una satisfacción adecuada a sus necesidades de inclusión, adoptando, hacia los otros miembros del grupo, actitudes de autonomía basadas en la independencia (individuo de tipo adulto).

Control

Necesidad de ejercer un grado de autoridad. Es aquella por la cual cada miembro se define a sí mismo sus propias responsabilidades en el grupo, así como también las del resto de los integrantes del grupo. Es, en otros términos, la necesidad que experimenta todo nuevo miembro de sentirse plenamente responsable de lo que constituye el grupo: sus estructuras, sus actividades, su crecimiento, sus superaciones. Pretende responder a preguntas como: El grupo a que está adherido, a que pertenece ¿está bajo control?, ¿de quién?, ¿quién tiene la autoridad sobre quién, en qué y por qué?. Buscando respuestas a tales preguntas, todo miembro nuevo se transforma en un investigador de indicios y de criterios que le permitan desentrañar la conducta gradual que observa el grupo hasta llegar a descubrir de manera articulada, tanto las estructuras del grupo como las líneas de autoridad que en él se manifiestan.

Todo miembro de un grupo desea y siente necesidad de que la existencia y la dinámica del grupo no escapen totalmente a su control. Según su grado de socialización esa necesidad se expresara e intentará satisfacerse en forma más o menos desarrollada.

Tres posibles conductas propone el autor también en este caso:

  1. Los más infantiles expresarán una fuerte necesidad de control. Tendrán tendencia a quitarse de encima toda responsabilidad y a remitirse a otros, a aquellos que a su parecer tienen poderes carismáticos.
  2. Quienes son conscientes de ser rechazados y marginados de las responsabilidades en el grupo tenderán a codiciar el poder y a asumir, en caso de necesidad, ellos solos el control del grupo adoptando actitudes, cuando se les confía alguna responsabilidad, de autócratas. Algunos de ellos llegarán incluso a ambicionar la responsabilidad última y absoluta del grupo.
  3. Los más socializados, los que son capaces de mayor madurez social, tienen tendencia a mostrarse demócratas, es decir, a pensar y a querer el control del grupo en términos de responsabilidad participada.

AFECTO

La tercera y última necesidad interpersonal señalada por Schutz es la necesidad de afecto, denominada de imprescindencia. Es el deseo de todo individuo perteneciente a un grupo de sentirse insustituible dentro de él. Trata por todos los medios de recoger indicios concluyentes de que los demás miembros no podrán imaginar el grupo sin él. Aquel que se une a un grupo no sólo aspira a ser respetado o estimado por su competencia o por sus recursos, sino a ser aceptado como persona; no sólo por lo que tiene sino por lo que es.

Como en las anteriores, también esta necesidad se manifiesta a través de tres conductas básicas:

  1. Algunos intentan satisfacer sus necesidades de afecto buscando relaciones privilegiadas, exclusivas y, frecuentemente, posesivas. Sus actitudes generales son más bien infantiles, pretenden ser el niño mimado y acariciado del grupo. Sólo aspiran a recibir.
  2. Están también los que se sienten rechazados o ignorados en el grupo. Se muestran, como una forma de autodefensa, indiferentes, adoptan actitud de frialdad calculada y demuestran no desear sino relacionados puramente formales y estrictamente funcionales entre los miembros del grupo. Evaden o no quieren dar ni recibir y, por esa causa, se apartan de toda relación de solidaridad interpersonal basada en la amistad. Disimulan metódicamente sus ansias de afecto y hacen alarde de autosuficiencia.
  3. Por último están los altruistas, quienes son los más socializados. En ellos no funcionan ni mecanismos de defensa ni de compasión. Su aspiración es ser aceptados en su totalidad y, por ese motivo, transformarse en forma natural en los preferidos del grupo por ser quienes son. Como buscan esa forma de actuación sin artificio, su necesidad de afecto queda satisfecha en forma natural puesto que, se motivan por la solidaridad y la fraternidad, recibiendo, en compensación, la estima del grupo. Son los aglutinantes, los que permiten que el grupo mantenga la unidad. Por el hecho de dar afecto y de recibirlo, sus relaciones se entablan en un nivel auténticamente interpersonal.

Estas tres necesidades se viven en conflicto en un grupo. Traen problemas.

VN:F [1.9.22_1171]
Clasificación: 0.0/5 (0 votos)
VN:F [1.9.22_1171]
Clasificación: 0 (de 0 votos)

___________.WEBSCOLAR. El proceso del Grupo. http://www.webscolar.com/el-proceso-del-grupo. Fecha de consulta: 1 de marzo de 2019.

Descargar PDF Descargar

 

Comentarios

Escribir Comentario

 

 
 
 
 
 

© 2010 - 2019 Webscolar

 


0 Flares Twitter 0 Facebook 0 Google+ 0 Email -- 0 Flares ×