INTRODUCCIÓN
Los principios de una alimentación sana son muy simples. La clave está en comer una amplia variedad de alimentos diferentes que se complementen entre sÃ.
Al igual que los glúcidos, las grasas se utilizan en su mayor parte para aportar energÃa al organismo, pero también son imprescindibles para otras funciones como la absorción de algunas vitaminas (las liposolubles), la sÃntesis de hormonas y como material aislante y de relleno de órganos internos. También forman parte de la membranas celulares y de las vainas que envuelven los nervios.
Siguiendo en importancia nutricional se encuentran los fosfolÃpidos, que incluyen fósforo en sus moléculas. Entre otras cosas, forman las membranas de nuestras células y actuan como detergentes biológicos. También cabe señalar al colesterol, sustancia indispensable en el metabolismo por formar parte de la zona intermedia de las membranas celulares, e intervenir en la sÃntesis de las hormonas. Los lÃpidos o grasas son la reserva energética más importante del organismo en los animales (al igual que en las plantas son los glúcidos). Esto es debido a que cada gramo de grasa produce más del doble de energÃa que los demás nutrientes, con lo que para acumular una determinada cantidad de calorÃas sólo es necesario la mitad de grasa de lo que serÃa necesario de glucógeno o proteÃnas.
DEFINICIÓN DE LÃPIDOS
Los lÃpidos son biomoléculas orgánicas formadas básicamente por carbono e hidrógeno y generalmente también oxÃgeno; pero en porcentajes mucho más bajos. Además pueden contener también fósforo, nitrógeno y azufre.
Los lÃpidos son aquellas moléculas orgánicas, denominadas también biomoléculas, presentes en el tejido de los animales y las plantas, los cuales pueden ser separados o aislados con solventes de baja polaridad tales como: tetracloruro de carbono, cloroformo, éter de petróleo, éter etÃlico, bencina, benceno, tolueno, mezclas de benceno o tolueno y etanol en proporción 2:1. Se encuentran en la madera dentro de las sustancias extraibles en disolventes poco polares. El análisis de estas fracciones ha demostrado que en el extracto obtenido se encuentran diferentes tipos de compuestos orgánicos como son: Ãcidos de alta masa molecular, (denominados ácidos grasos) Ceras, Triglicéridos, FosfolÃpidos, GlucolÃpidos, Terpenos, Terpenoides, Esteroles y Esteroides
ELEMENTOS QUÃMICOS QUE FORMAN LOS LÃPIDOS
Los lÃpidos son biomacromoléculas, que forman cadenas con otros compuestos convirtiéndose en compuestos insaturados, alifáticas lineales, a su vez otros tienen estructura de anillo. Algunos son aromáticos, mientras que otros no lo son. Algunos son flexibles, mientras que otros son rÃgidos o semiflexibles hasta alcanzar casi una total flexibilidad molecular, algunos comparten carbonos libres y otros forman puentes de hidrógeno. La mayorÃa de los lÃpidos tiene algún tipo de carácter polar, además de poseer una gran parte apolar. Generalmente el “bulto” que poseen en su estructura es no polar o hidrofóbico (“que le teme al agua” o “rechaza al agua”), lo que significa que no interactúa bien con solventes polares como el agua. Otra parte de su estructura es polar o hidrofÃlica (“que ama el agua” o “goza en la presencia del agua”) y tenderá a asociarse con solventes polares como el agua. Esto los hace moléculas anfipáticas (que tienen porciones hidrofóbicas e hidrofÃlicas). En el caso del colesterol, el grupo polar es sólo un –OH (hidroxilo o alcohol). En el caso de los fosfolÃpidos, los grupos polares son considerablemente más largos y más polares.
Los fosfolÃpidos, o más precisamente, glicerofosfolÃpidos, consisten en un glicerol en el cual hay ligados otras dos “colas” de derivados de ácidos grasos por enlaces éster y un grupo “cabeza” conectado por un enlace éster fosfato. Los ácidos grasos son cadenas de carbono. Si todos los enlaces entre los atómos de carbono son sencillos reciben el nombre de ácidos grasos saturados mientras que en los casos en los que además de estos enlaces concurran dobles recibirán el nombre de ácidos grasos insaturados, más concretamente monoinsaturados si únicamente hay uno, poliinsaturados si hay un número mayor.
Las cadenas usualmente son de 10 a 24 grupos de carbono de longitud. Los grupos cabeza de los fosfolÃpidos que se encuentran en las membranas biológicas son la fosfatidicolina (lecitina), fosfatidiletanolamina, fosfatidilserina y el fosfatidilinositol, cuyo grupo cabeza puede ser modificado por la adición de uno o más grupos fosfato. Mientras que los fosfolÃpidos son el principal componente de las membranas biológicas, otros componentes lipÃdicos como los esfingolÃpidos y los esteroles (como el colesterol en las membranas de las células animales) también son encontrados en las membranas biológicas. El ácido fosfatÃdico es importante como intermediario en la sÃntesis de los triacilgliceroles y los fosfogliceroles, pero no se encuentran en gran cantidad en los tejidos.
En un entorno acuoso, las cabezas de los lÃpidos tienen a orientarse hacia su entorno polar, mientras que las colas hidrofóbicas tienden a minimizar el contacto con el agua. Las colas no polares de los lÃpidos (U) tienden a juntarse, formando una bicapa lipÃdica (1) o una micela (2). Las cabezas polares (P) se orientan hacia el entorno acuoso. Las micelas se forman cuando lÃpidos anfipáticos de una sola cola son colocados en un entorno polar, mientras que las bicapas lipÃdicas se forman cuando fosfolÃpidos de dos colas son colocados en un ambiente polar (Fig. 2). Las micelas son esferas de una sola capa y solamente pueden llegar hasta cierto tamaño, mientras que las bicapas pueden ser considerablemente más largas. También pueden formar túbulos (pequeños tubos). Las bicapas que se doblan hacia sà mismas forman una esfera vacÃa, creando asà un compartimento separado acuoso, y es en esto en lo que consiste esencialmente la membrana plasmática.
Auto-organización de los lÃpidos. Se muestra una bicapa lipÃdica a la izquierda y una micela a la derecha. Las micelas y las bicapas se separan del ambiente polar mediante un proceso conocido como “efecto hidrofóbicoâ€. Cuando se disuelve una sustancia no polar en un entorno polar, las moléculas polares (por ejemplo agua en el caso de una solución acuosa) se acomodan de manera más ordenada alrededor de la sustancia no polar disuelta debido a que las moléculas polares no pueden formar enlaces de puente de hidrógeno con las moléculas no polares. Es por esto que, en un entorno acuoso, las moléculas polares del agua forman una caja ordenada de “clatrato†alrededor de la molécula no polar disuelta.
De cualquier manera, cuando la molécula no polar se separa del lÃquido polar, la entropÃa (el estado de desorden) de la molécula polar en el lÃquido se incrementa. Esto es esencialmente una forma de fase de separación, similar a la separación espontánea que ocurre cuando se ponen juntos agua y aceite.
La auto-organización depende de la concentración del lÃpido presente en la solución. Debajo de la concentración crÃtica de la micela, los lÃpidos forman una sola capa en la superficie del lÃquido y son dispersados en la solución. En la primera concentración crÃtica de la micela (CMC-I), los lÃpidos se organizan en micelas esféricas; en la segunda concentración crÃtica de la micela (CMC-II), en tubos alongados; y en el punto laminar (LM o CMC-III), en laminillas apiladas de tubos. La CMC depende de la composición quÃmica, principalmente en el radio del área de la cabeza y de la longitud de la cola. La forma de bicapa lipÃdica son el fundamento de todas las membranas biológicas y de los liposomas.
CLASIFICACIÓN DE LOS LÃPIDOS
Los lÃpidos pueden clasificarse de acuerdo a su estructura quÃmica, aquellos que presentan enlaces éster y pueden ser hidrolizados, tales como ceras, glicéridos se denominan lÃpidos hidrolizables y los que no presentan enlaces ésteres, denominados no hidrolizables en los que se encuentran los esteroles, esteroides, terpenos y terpenoides. Los LÃpidos se pueden clasificar en dependencia de las funciones que realiza en los organismos vivos, encontrando en la naturaleza aquellos que realizan la función de reserva y lÃpidos citoplasmáticos ( presentes en orgánulos celulares, mitocondrias y membrana celular).
Los lÃpidos también se clasifican considerando si aportan ácidos grasos que no son sintetizados por los organismos animales, los que reciben el nombre de esenciales; y los no esenciales son producidos por el metabolismo animal no necesitan ser ingeridos, son producto del metabolismo. Los lÃpidos se clasifican en dependencia de las reacciones quÃmicas que experimentan, de esta manera aquellos que reaccionan con disolución de NaOH al 40%, originando sales, se denominan lÃpidos saponificables, y los que no experimentan este tipo de reacción se consideran lÃpidos no saponificables.
Los lÃpidos se clasifican en dos grupos:
1. LÃPIDOS SAPONIFICABLES: Los lÃpidos hidrolizables, se clasifican en: lÃpidos simples, compuestos, los lÃpidos no hidrolizables se clasifican en isoprenoides y esteroides.
A. LÃpidos simples: Son aquellos lÃpidos que sólo contienen carbono, hidrógeno y oxÃgeno. Estos lÃpidos simples se subdividen a su vez en:
- Glicéridos o grasas: Cuando los acilglicéridos son sólidos se les llama grasas y cuando son lÃquidos a temperatura ambiente se llaman aceites.
- Céridos o ceras.
B. LÃpidos complejos: Son los lÃpidos que además de contener en su molécula carbono, hidrógeno y oxÃgeno, también contienen otros elementos como nitrógeno, fósforo, azufre u otra biomolécula como un glúcido. A los lÃpidos complejos también se les llama lÃpidos de membrana pues son las principales moléculas que forman las membranas celulares.
- FosfolÃpidos
- GlucolÃpidos
2. LÃPIDOS INSAPONIFICABLES: serÃa todo aquel que esté compuesto por un alcohol unido a uno o varios ácidos grasos (iguales o distintos). Esta unión se realiza mediante un enlace éster, muy difÃcil de hidrolizar. Pero puede romperse fácilmente si el lÃpido se encuentra en un medio básico. En este caso se produce la saponificación alcalina. En los casos en los que para la obtención del jabón se utiliza un glicérido o grasa neutra, se obtiene como subproducto el alcohol llamado glicerina, que puede dar mayor beneficio económico que el producto principal.
A. Terpenos: Se originan por polimerización de unidades de isopreno (2-metil-1,3-butadieno). Presentan una gran diversidad, tanto estructural como fisiológicamente. La mayorÃa de las esencias (olores) vegetales son terpenos. Otros desempeñan función vitamÃnica (vitamina A). Los caropenoides también son terpenos. Otros, como la coenzima Q y el látex también son terpenos.
B. Esteroides: son derivados del núcleo del ciclopentanoperhidrofenantreno además se compones de carbono hidrogeno, oxigeno y nitrógeno, también se componen de 4 anillos fusionados de carbono poseen diversos grupos funcionales tienen partes hidrofilicas y hidrofobicas se sintetizan a partir del coresterol; ejemplos muy conocidos son el colesterol y la testosterona.
C. Prostaglandinas: Son lÃpidos cuya molécula básica está constituÃda por 20 átomos de carbono que forman un anillo ciclo pentano y dos cadenas alifáticas. Las funciones son diversas. Entre ellas destaca la producción de sustancias que regulan la coagulación de la sangre y cierre de las heridas; la aparición de la fiebre como defensa de las infecciones; la reducción de la secreción de jugos gástricos. Funcionan como hormonas locales.
FUNCIONES PRINCIPALES DE LOS LÃPIDOS
Los lÃpidos desempeñan diferentes tipos de funciones biológicas:
- Función de reserva energética: Los lÃpidos son la principal reserva de energÃa de los animales ya que un gramo de grasa produce 9,4 kilocalorÃas en las reacciones metabólicas de oxidación, mientras que las proteÃnas y los glúcidos sólo producen 4,1 kilocalorÃas por gramo. Los lÃpidos (generalmente en forma de triacilgiceroles) constituyen la reserva energética de uso tardÃo o diferido del organismo. Su contenido calórico es muy alto (10 Kcal/gramo), y representan una forma compacta y anhidra de almacenamiento de energÃa. A diferencia de los hidratos de carbono, que pueden metabolizarse en presencia o en ausencia de oxÃgeno, los lÃpidos sólo pueden metabolizarse aeróbicamente.
- Función estructural: Los lÃpidos forman las bicapas lipÃdicas de las membranas celulares. Además recubren y proporcionan consistencia a los órganos y protegen mecánicamente estructuras o son aislantes térmicos como el tejido adiposo.
- Reserva de agua: los lÃpidos representan una importante reserva de agua. Al poseer un grado de reducción mucho mayor el de los hidratos de carbono, la combustión aerobia de los lÃpidos produce una gran cantidad de agua (agua metabólica). AsÃ, la combustión de un mol de ácido palmÃtico puede producir hasta 146 moles de agua (32 por la combustión directa del palmÃtico, y el resto por la fosforilación oxidativa acoplada a la respiración). En animales desérticos, las reservas grasas se utilizan principalmente para producir agua (es el caso de la reserva grasa de la joroba de camellos y dromedarios).
- Función catalizadora, hormonal o de mensajeros quÃmicos: Los lÃpidos facilitan determinadas reacciones quÃmicas y los esteroides cumplen funciones hormonales.
- Función transportadora: Los lÃpidos se absorben en el intestino gracias a la emulsión de las sales biliares y el transporte de lÃpidos por la sangre y la linfa se realiza a través de las lipoproteÃnas.
CANTIDAD DE ENERGÃA QUE PROPORCIONAN LOS LÃPIDOS
Las grasas son lÃpidos cargados de calorÃas. Cada gramo proporciona 9 calorÃas, comparado con sólo 4 calorÃas que nos proporciona cada gramo de carbohidratos. Las células emplean los ácidos grasos y el glicerol como fuente de energÃa. Cualquier exceso de grasa se almacena y deposita debajo de la piel produciendo un aumento de peso y, más tarde, obesidad. Algunos triglicéridos también llegan al hÃgado donde se utilizan para producir colesterol.
ALIMENTOS EN QUE SE ENCUENTRAN LOS LÃPIDOS
En los alimentos que normalmente consumimos siempre nos encontramos con una combinación de ácidos grasos saturados e insaturados. Los ácidos grasos saturados son más difÃciles de utilizar por el organismo, ya que sus posibilidades de combinarse con otras moléculas están limitadas por estar todos sus posibles puntos de enlace ya utilizados o “saturados”. Esta dificultad para combinarse con otros compuestos hace que sea difÃcil romper sus moléculas en otras más pequeñas que atraviesen las paredes de los capilares sanguÃneos y las membranas celulares. Por eso, en determinadas condiciones pueden acumularse y formar placas en el interior de las arterias (arteriosclerosis).
Se recomienda que las grasas de la dieta aporten entre un 20 y un 30 % de las necesidades energéticas diarias. Pero nuestro organismo no hace el mismo uso de los diferentes tipos de grasa, por lo que este 30 % deberá estar compuesto por un 10 % de grasas saturadas (grasa de origen animal), un 5 % de grasas insaturadas (aceite de oliva) y un 5 % de grasas poliinsaturadas (aceites de semillas y frutos secos). Además, hay ciertos lÃpidos que se consideran esenciales para el organismo, como el ácido linoleico o el linolénico, que si no están presentes en la dieta en pequeñas cantidades se producen enfermedades y deficiencias hormonales. Estos son los llamados ácidos grasos esenciales o vitamina F.
Si consumimos una cantidad de grasas mayor de la recomendada, el incremento de calorÃas en la dieta que esto supone nos impedirá tener un aporte adecuado del resto de nutrientes energéticos sin sobrepasar el lÃmite de calorÃas aconsejable. En el caso de que este exceso de grasas esté formado mayoritariamente por ácidos grasos saturados (como suele ser el caso, si consumimos grandes cantidades de grasa de origen animal), aumentamos el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares como la arteriosclerosis, los infartos de miocardio o las embolias.
ENFERMEDADES CAUSADAS POR DEFICIENCIA O EXCESO DE LÃPIDOS DE GRASAS
Casi todo el colesterol que llega a la corriente sanguÃnea es producido por el hÃgado, debido a la metabolización de una gran variedad de alimentos, especialmente de grasas saturadas. Sin embargo, ya que la necesidad diaria de colesterol para satisfacer la función celular se abastece sobradamente gracias a la misma función del hÃgado, el organismo no precisa ningún aporte suplementario de colesterol. Pero sólo una pequeña parte de estos alimentos ricos en colesterol, como los huevos y el pescado azul, se absorben directamente. Una vez en la corriente sanguÃnea, el colesterol pasa por todo el organismo para que las células puedan cubrir directamente todas sus necesidades.
El exceso de colesterol sigue circulando por la sangre y puede llegar a alcanzar niveles demasiado elevados. Resulta obvio que las personas que poseen un alto nivel de colesterol corren un mayor riesgo de sufrir un infarto de miocardio, una angina de pecho o trastornos circulatorios. El exceso de colesterol se adhiere a las paredes de las arterias en forma de depósitos de grasa obstruyendo el flujo de la sangre a los diferentes órganos, como el corazón o el cerebro. El exceso de grasa también aumenta el riesgo de enfermedades cardÃacas por el alto contenido de calorÃas, e incrementa las posibilidades de ser obeso. Las dislipidemias son trastornos del metabolismo lipÃdico que se expresan por cambios cuantitativos y cualitativos de las lipoproteÃnas, determinados por alteraciones en la sÃntesis, degradación y composición de las mismas y que por su magnitud y persistencia causan enfermedad.
Uno de los principales factores de riesgo de enfermedad cardÃaca es la ingestión excesiva de grasas saturadas. Una dieta alta en este tipo de grasas produce la acumulación de una sustancia suave y cerosa, llamada colesterol, en las arterias, lo que finalmente hace que éstas se endurezcan y se estrechen. Esto produce un incremento de la presión en las arterias, asà como el esfuerzo cardÃaco para mantener el flujo sanguÃneo adecuado en todo el cuerpo.
CONCLUSIÓN
Una buena alimentación es importante para una buena salud. Comiendo los alimentos correctos podemos protegernos contra las enfermedades cardÃacas y contra algunos tipos de cáncer. Lamentablemente, una gran proporción de la población del mundo occidental come incorrectamente. Los problemas actuales de la dieta diaria se deben a una ingestión excesiva de grasas saturadas, de carbohidratos elaborados y de demasiadas calorÃas, asà como a una cantidad insuficiente de fibra. Existen una gran cantidad de personas obesas, y otras tantas que perjudican a su corazón, llenando sus arterias con grasas y colesterol. La solución no reside en someterse a una dieta rÃgida, pues nadie serÃa capaz de soportarla eternamente, Es mucho más sencillo introducir unos pequeños cambios en las costumbres dietéticas que pueden durar toda la vida y que mejoran el balance nutricional y la salud.
BIBLIOGRAFÃA
- http://www.educared.net/concurso2003/334/Educared/lipido/funcion.htm
- www.aula21.net/Nutriweb/grasas.htm
- http://www.monografias.com/trabajos31/lipidos/lipidos.shtml
- http://es.wikipedia.org/wiki/L%C3%ADpido
- http://www.ehu.es/biomoleculas/lipidos/lipid2.htm
- http://www.um.es/molecula/lipi.htm
- http://bitacoramedica.com/weblog/wp-content/uploads/2007/05/dislipidemias1.pdf
ANEXO
La estructura de los lÃpidos y su función hidrofóbica e hidrofÃlica
La estructura bioquÃmica de los lÃpidos enseñanza su cabeza hidrófila y cola hidrófoba
Los lÃpidos se encuentran como uno de los requerimientos nutricionales de la cadena alimenticia
Citar este texto en formato APA: _______. (2013). WEBSCOLAR. LÃpidos o grasas. https://www.webscolar.com/lipidos-o-grasas. Fecha de consulta: 23 de junio de 2026.