Después de la Revolución Industrial se establecieron grandes fábricas, aparecieron las ciudades industriales y con todo éste cambio también surgió una nueva clase social: la clase trabajadora o proletariado. Los hechos que dieron lugar esta celebración están contextualizados en los albores de la revolución industrial en los Estados Unidos. A fines del siglo XIX Chicago era la segunda ciudad de EE.UU. Del oeste y del sudeste llegaban cada año por ferrocarril miles de ganaderos desocupados, creando las primeras villas humildes que albergarÃan a cientos de miles de trabajadores. Además, estos centros urbanos acogieron a emigrantes venidos de todo el mundo a lo largo del siglo XIX.
Al principio las condiciones de trabajo eran deplorables, ya que se obligaba a la gente (incluyendo mujeres y niños) a trabajar jornadas de trabajo de hasta 18 horas, y los salarios eran bajÃsimos. Asà el hombre tuvo que luchar siempre por obtener mejores condiciones de trabajo. En este contexto se produjeron varios movimientos, en 1829 se formó un movimiento para solicitar a la legislatura de Nueva York la jornada de ocho horas. Anteriormente existÃa una ley que prohibÃa trabajar más de 18 horas, salvo caso de necesidad. Si no habÃa tal necesidad, cualquier funcionario de una compañÃa de ferrocarril que hubiese obligado a un maquinista o fogonero a trabajar jornadas de 18 horas diarias debÃa pagar una multa de 25 dólares.
Hacia 1874, la idea de llevar a cabo acciones para conseguir una jornada de trabajo de ocho horas comenzó a extenderse desde distintos lugares y sectores de Estados Unidos. Los pioneros en reaccionar fueron los obreros ferroviarios, quienes llevaron a cabo una huelga que por semanas involucró a 17 estados. Al poco tiempo se fueron sumando varias otras organizaciones, creándose en 1881 la Federación Americana del Trabajo (American Federation Labor, AFL), heredera de la anterior Federación de Gremios y Sindicatos.
Esta nueva Federación reiteró la petición de las ocho horas en sus congresos de 1882 y de 1883, exigiéndole incluso al Presidente de los Estados Unidos que promulgara una ley nacional al respecto. También solicitaron el pronunciamiento de los partidos Demócrata y Republicano sin ningún resultado. Ante el fracaso de las gestiones, los trabajadores comenzaron a buscar nuevos caminos. AsÃ, la Federación Norteamericana del Trabajo acordó en su cuarto congreso, de 1884, realizar una huelga general el 1 de mayo de 1886. Recomendaba a todas las uniones sindicales a tratar de hacer promulgar leyes con ese contenido en todas sus jurisdicciones. Esta resolución despertó el interés de todas las organizaciones, que veÃan que la jornada de ocho horas posibilitarÃa obtener mayor cantidad de puestos de trabajo (menos desocupación). Esos dos años acentuaron el sentimiento de solidaridad y acrecentó la combatibilidad de los trabajadores en general.
En 1886, el presidente de Estados Unidos Andrew Johnson promulgó la llamada Ley Ingersoll, estableciendo las 8 horas de trabajo diarias. Al poco tiempo, 19 estados sancionaron leyes que permitÃan trabajar jornadas máximas de 8 y 10 horas (aunque siempre con cláusulas que permitÃan hacer trabajar a los obreros entre 14 y 18 horas). Las condiciones de trabajo eran similares, y las condiciones en que se vivÃa seguÃan siendo insoportables.
Como la Ley Ingersoll no se cumplió, las organizaciones laborales y sindicales de EE.UU. se movilizaron. La prensa calificaba el movimiento en demanda de las ocho horas de trabajo como «indignante e irrespetuoso», «delirio de lunáticos poco patriotas», y manifestando que era «lo mismo que pedir que se pague un salario sin cumplir ninguna hora de trabajo».
La mayorÃa de los obreros estaban afiliados a la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo, pero tenÃa más preponderancia la American Federation of Labor, Federación Estadounidense del Trabajo, inicialmente socialista (algunas fuentes señalan el origen anarquista). En su cuarto congreso, realizado el 17 de octubre de 1884, habÃa resuelto que desde el 1 de mayo de 1886 la duración legal de la jornada de trabajo deberÃa ser de ocho horas. Pero en el intertanto, se debÃa luchar por conseguir de parte de los patrones y autoridades la nueva jornada; de no lograrse eso en esos años, se harÃa efectiva la huelga, de esta manera los trabajadores estadounidenses comenzaron a organizarse en sindicatos y gremios para exigir mejores condiciones.
El 1° de mayo de 1886, 200.000 trabajadores iniciaron la huelga mientras que otros 200.000 obtenÃan esa conquista con la simple amenaza de paro.
En Chicago donde las condiciones de los trabajadores eran mucho peor que en otras ciudades del paÃs las movilizaciones siguieron los dÃas 2 y 3 de mayo. La única fabrica que trabajaba era la fábrica de maquinaria agrÃcola McCormik que estaba en huelga desde el 16 de febrero porque querÃan descontar a los obreros una cantidad para la construcción de una iglesia. La producción se mantenÃa a base de esquiroles. El dÃa 2 la polÃcia habÃa disuelto violentamente una manifestación de más de 50.000 personas y el dÃa 3 se celebraba una concentración en frente sus puertas, cuando estaba en la tribuna el anarquista August Spies sonó la sirena de salida de un turno de rompehuelgas. Los concentrados se lanzaron sobre los scabs (amarillos) comenzando una pelea campal. Una compañÃa de policÃas, sin aviso alguno, procedió a disparar a quemarropa sobre la gente produciendo 6 muertos y varias decenas de heridos.
En julio de 1889 se realizó en ParÃs el Congreso Internacional con representantes de los trabajadores de varios paÃses europeos, en el que decidieron crear la Segunda Internacional, una organización entre cuyos fines se encontraba el de propugnar por el establecimiento de una legislación laboral favorable a la clase obrera, La delegación francesa presentó la iniciativa para que se preservara en la memoria el sacrificio de los trabajadores caÃdos en la lucha por alcanzar las mejoras a las que todo trabajador tiene derecho. El Congreso aprobó la iniciativa y estableció que cada primero de mayo, las agrupaciones laborales efectuarÃan manifestaciones públicas, además de exigir mejoras en sus condiciones de vida.
La represión se extendió a todo Chicago, por lo que las autoridades determinaron estado de sitio. Bajo el toque de queda se detuvo a cientos de trabajadores y dirigentes y asÃ, los más destacados lÃderes anarquistas no tardaron en ser aprehendidos.
Se detuvo a más de mil personas, pero sólo a un pequeño grupo se inculpó por la bomba lanzada a los policÃas en el mitin de Haymarket. Ellos fueron: Hessois Auguste Spies, 31 años, periodista; Michael Schwab, 33 años, tipógrafo encuadernador; Georges Engel, 50 años, tipógrafo y periodista; Adolf Fischer, 30 años, periodista; Louis Ling, 22 años, carpintero; Samuel Fielden, 39 años, pastor metodista y obrero textil; Oscar Neebe, 38 años, periodista socialista.
Todos ellos, menos Parsons, fueron arrestados en pocos dÃas y cada una de las detenciones fue acompañada de grandes despliegues policiales que dejaban al descubierto supuestos arsenales, municiones, depósitos de bombas, dinamita, literatura anarquista, etc. Todos, elementos que iban abonando el camino que tomarÃa la investigación de los sucesos del 4 de mayo.
El 20 de agosto el jurado dictó sentencia: pena de muerte para siete de los acusados y 15 años de trabajo forzado para Neebe. En septiembre fue rechazada una primera apelación. El 9 de octubre el juez Gary confirmó la sentencia dictada por el jurado.
Una nueva apelación de la defensa, esta vez ante la Corte Suprema, alargó casi a un año la espera. En septiembre de 1887 fue rechazada. En el intertanto, las presiones nacionales e internacionales se fueron sumando en demanda de indultos o de un nuevo proceso. Nada se obtuvo, sino la conmutación de dos de las penas de muerte (Fielden y Sollwab) por prisión perpetua. En vÃsperas de la ejecución se produjo la muerte de Louis Unge, la que fue presentada como suicidio. En todo caso, Unge apareció dinamitado en su celda. AsÃ, el 11 de noviembre, la fecha elegida para la ejecución, murieron Fischer, Engel, Parsons y Spies.
Imágenes de aquellas personas denominadas mártires que lucharon por llevar a cabo las exigencias de los trabajadores en aquellos tiempos.
Imágenes de la huelga que se realizó el 1 de mayo en el estado de Chicago en los Estados Unidos en 1887.
Citar este texto en formato APA: _______. (2011). WEBSCOLAR. Datos históricos sobre el dÃa del Trabajo (1 de mayo de 1887). https://www.webscolar.com/datos-historicos-sobre-el-dia-del-trabajo-1-de-mayo-de-1887. Fecha de consulta: 8 de julio de 2026.