Los contaminantes quÃmicos, también llamados agentes quÃmicos, son substancias que, por la forma de presentarse, pueden ser absorbidas por el organismo y producir en poco tiempo, o a lo largo de los años, efectos dañinos para la salud del individuo. Se pueden contar por miles, siendo algunas de origen natural y otras de origen artificial (creadas por el hombre). Pueden producir daños si la cantidad absorbida, o dosis, es suficiente. La dosis depende de la cantidad de agente presente (concentración) y del tiempo que se permanezca expuesto a la acción (tiempo de exposición). Cuanto menor sea la dosis necesaria para que una sustancia produzca danos en el organismo, mayor es su toxicidad. Puesto que los agentes quÃmicos difieren en sus propiedades fÃsicas y quÃmicas, también los efectos que producen son diferentes, siendo estos efectos de importancia variable, desde la simple irritación de ojos y mucosas hasta el cáncer.
Los agentes quÃmicos son absorbidos por el organismo a través de una o varias vÃas de entrada que, por orden de importancia, son las vÃas respiratorias, dérmica, digestiva y parenteral. En la mayorÃa de los paÃses desarrollados, los trabajadores que utilizan esos mismos productos quÃmicos se visten casi como astronautas con ropa de protección para evitar la contaminación de los productos quÃmicos y se les facilitan instalaciones para lavarse y se les somete a controles médicos periódicos. En la industria se utilizan habitualmente múltiples productos quÃmicos. Los productos quÃmicos industriales se pueden describir de distintas maneras, por ejemplo, por sus consecuencias en el trabajador (si el producto quÃmico es corrosivo o provoca dermatitis, etc.), o por su forma material (es decir, si se trata de un polvo, un humo, un vapor, un gas, etc.).
Método de penetración
Los productos quÃmicos pueden penetrar en el organismo (vÃas de penetración) por:
- Por vÃa respiratoria: a través de la nariz y la boca, los pulmones, etc. es la vÃa de penetración de sustancia tóxica más importantes en el medio ambiente de trabajo, ya que con el aire que respiramos pueden penetrar en nuestro organismos polvos, humos, aerosoles, gases, vapores de productos volátiles, etc.
- VÃa dérmica: a través de la piel es la vÃa de penetración de muchas sustancias que son capaces de atravesar la piel, sin causar erosiones o alteraciones notables, e incorporarse a la sangre, para posteriormente ser distribuida por todo el cuerpo. La superficie total de piel expuesta a la posible penetración es muy importante, asà como su estado de integridad, que en ocasiones pueden estar debilitada por lesiones o por la acción de los disolventes capaces de eliminar las grasas que protegen su superficie.
- VÃa digestiva: a través de la boca, estomago, intestinos, etc. es la vÃa de penetración de la boca, el esófago, el estómago y los intestinos. También hemos de considerar aquà la posible ingestión de contaminantes disueltos en las mucosidades del sistema respiratorio.
- VÃa parenteral: a través de heridas y llagas, etc. es la vÃa de penetración directa del contaminante en el cuerpo a través de llagas, heridas, etc.
Una vez que un producto quÃmico penetra en el organismo, puede provocar distintos efectos perniciosos, entre ellos efectos inmediatos (agudos) o a largo plazo (crónicos), que pueden no aparecer hasta años después de la exposición. Los productos quÃmicos tóxicos también pueden provocar consecuencias locales y sistémicas, según la naturaleza del producto y la vÃa de la exposición.
Factores que determinan el efecto tóxico
Â
Hay distintos factores que determinan el tipo de efecto tóxico que puede provocar un producto quÃmico:
- la composición quÃmica de la sustancia peligrosa (algunas sustancias son más peligrosas que otras, por su estructura quÃmica);
- la forma material del producto quÃmico (polvo, vapor, lÃquido, etc.);
- la vÃa de penetración del producto quÃmico en el organismo (los productos quÃmicos tienen distintas vÃas de penetración. Algunos pueden entrar en el organismo por más de una vÃa. Según la vÃa de penetración, se producen distintos efectos en la salud);
- los tejidos y órganos concretos en los que el producto quÃmico se acumula o localiza;
- la frecuencia, la concentración y la duración de la exposición; y
- la reacción de cada trabajador al producto quÃmico, que puede variar mucho de una persona a otra.
Â
Â
Tipos de efectos tóxicos provocados por sustancias quÃmicas industriales
|
Propiedad tóxica |
Organismo afectada |
Tiempo que tarda |
Efecto |
Ejemplo |
| Irritante o corrosiva |
Cualquiera, ojos, los pulmones y la piel |
minutos a varios dÃas |
Inflamación, quemaduras y ampollas de la zona expuesta. Con frecuencia se cura tras una exposición aguda. | AmonÃaco, ácido sulfúrico, óxido de nitrógeno, sosa cáustica. |
| Fibrógena |
pulmones |
Años |
Pérdida gradual acumulada de la función de los pulmones que provoca discapacidad y muerte. | Polvo de bauxita, amianto, bagazo |
| Alégica |
Cualquiera, pulmones y la piel. |
dÃas a años |
En los pulmones puede provocar enfermedades crónicas similares al asma. En la piel puede producir dermatitis profesional. | Diisocianato de tolueno (DIT), endurecedores por aminas para resinas epóxido. |
| DermatÃtica |
Según la piel. |
DÃas a años. |
Sarpullidos con inflamación y escamación de la piel. | Acidos muy ionizados, álcalis, detergentes, tetracloruro de carbono, tricloroetileno. |
| Carcinógena |
Cualquier órgano, la piel, los pulmones y la vesÃcula. |
10 a 40 años. |
Cáncer en el órgano o el tejido afectado. Puede provocar muerte prematura. | 2-naftilamina, algunos alquitranes y aceites, benzidina, amianto. |
| Venenosa |
Cualquier órgano, el hÃgado, el cerebro y los riñones. |
Pocos minutos a muchos años. |
Muerte de células de órganos vitales con imposibilidad del órgano de desempeñar importantes funciones biológicas. | Tetracloruro de carbono, mercurio, cadmio, monóxido de carbono, cianuro de hidrógeno. |
| Asfixiante |
Pulmones |
Minutos |
Los gases sustituyen el contenido normal de oxÃgeno del aire. | Acetileno, dióxido de carbono |
Â
Â
Selección de trabajadores
Es importante saber que los trabajadores pueden tener distintas reacciones fisiológicas a los productos quÃmicos industriales, de la misma manera que las personas pueden tener distintas reacciones ante diferentes medicinas, alimentos, etc. Algunos empleadores pueden tratar de seleccionar a los trabajadores que son más “resistentes a los riesgos” (los denominados “superobreros”) y eliminar a los trabajadores que muestran indicios de mala salud. También es frecuente que los empleadores se nieguen a emplear a mujeres en edad de procrear en procedimientos de trabajo que se sabe que afectan al desarrollo del feto en el vientre (por ejemplo, los trabajos en que se manipula plomo).
 La estrategia del sindicato para proteger a los trabajadores frente a los riesgos quÃmicos debe consistir en tratar de crear un entorno laboral que sea seguro para todos los trabajadores – el trabajador medio (hombre o mujer) e incluso los trabajadores vulnerables – y que todos puedan trabajar sin que ello afecte a su salud. El empleador no debe utilizar nunca los exámenes médicos periódicos para eliminar a los trabajadores “vulnerables”, por ejemplo, las mujeres en edad de procrear. La exposición a productos quÃmicos tóxicos puede provocar también tasas mayores de accidentes laborales. Por ejemplo, los productos quÃmicos como los solventes y los asfixiantes pueden frenar las reacciones de un trabajador al afectar a su sistema nervioso o reducir la cantidad de oxÃgeno que llega a sus pulmones. La lentitud en reaccionar puede ser muy grave (e incluso fatal) si el trabajador se encuentra en una situación peligrosa que exige una respuesta inmediata. Lamentablemente, cuando sucede un accidente, a menudo la dirección echa la culpa al trabajador, afirmando que no ha tenido cuidado. Esta tendencia a “echar la culpa a la vÃctima” es otro motivo más para conocer los productos con los que se trabaja, cuidar que se apliquen las adecuadas medidas de control y conocer los derechos que el trabajador tiene.
Tipos de Agentes QuÃmicos
La forma material de un producto quÃmico puede influir en cómo penetra en el organismo y, en alguna medida, en el daño que provoca. Las principales formas materiales de los productos quÃmicos son sólidos, polvos, lÃquidos, vapores y gases.
A. Sólidos
- Los sólidos son las formas de los productos quÃmicos que es menos probable que ocasionen envenenamiento quÃmico, aunque algunos sólidos quÃmicos pueden provocar envenenamiento si tocan la piel o pasan a los alimentos cuando se ingieren. Es importante la higiene personal para no ingerir sólidos quÃmicos.
- El mayor peligro de los sólidos es que algunos procedimientos de trabajo pueden hacer que se tranformen en una forma más peligrosa. AsÃ, por ejemplo, la madera que se asierra puede convertirse en polvo de madera que se inhala. Las varillas para soldadura pueden descomponerse en humos y gases. La espuma de poliuretano es una sustancia segura en su forma sólida normal, pero si arde desprende gases mortales.
- Los productos quÃmicos en forma sólida puede desprender vapores tóxicos que se pueden inhalar, y los sólidos pueden ser inflamables y explosivos, además de corrosivos para la piel.
- Hay que aplicar medidas eficaces de control a los productos sólidos quÃmicos, en particular en los procedimientos de trabajo que pueden transformarlos en materiales más peligrosos.
Â
B. Polvos
- Los polvos son pequeñas partÃculas de sólidos.
- Se puede estar expuesto en el lugar de trabajo a polvo procedente de sustancias que normalmente existen en forma de polvo (por ejemplo, sacas de cemento) o de procedimientos de trabajo que desprenden polvo (por ejemplo, la manipulación de fibra de vidrio puede producir polvo tóxico).
- El principal peligro de los polvos peligrosos es que se pueden respirar (inhalarlos) y penetrar en los pulmones. Cuando se respiran, las partÃculas de polvo mayores quedan atrapadas normalmente por los pelos y el mucus y luego el organismo las elimina. Ahora bien, las partÃculas más pequeñas son más peligrosas porque pueden penetrar profundamente en los pulmones y tener efectos dañinos, o bien ser absorbidas en la corriente sanguÃnea y pasar a partes del organismo donde pueden ocasionar daños. También pueden lesionar los ojos.
- Puede ser difÃcil ver el polvo; a menudo, no se puede ver una nube de partÃculas de polvo salvo con una iluminación especial.
- En determinadas condiciones, los polvos pueden explotar, por ejemplo, en silos de cereales o en harineras.
- Hay que aplicar medidas eficaces de control para mantener el polvo en el lugar de trabajo a niveles “seguros”.
C. LÃquidos
- Muchas sustancias peligrosas, por ejemplo los ácidos y los solventes, son lÃquidos cuando están a temperatura normal.
- Muchos productos quÃmicos lÃquidos desprenden vapores que se pueden inhalar y ser sumamente tóxicos, según la sustancia de que se trate.
- La piel puede absorber las sustancias quÃmicas lÃquidas. Algunos productos quÃmicos lÃquidos pueden dañar inmediatamente la piel (además, pueden ser o no absorbidos en la corriente sanguÃnea). Otros lÃquidos pasan directamente a través de la piel a la corriente sanguÃnea, por la que pueden trasladarse a distintas partes del organismo y tener efectos dañinos.
- Hay que aplicar medidas eficaces de control a los productos quÃmicos lÃquidos para eliminar o disminuir la posibilidad de inhalación, exposición de la piel y daños en los ojos.
Â
D. Vapores
- Los vapores son gotitas de lÃquido suspendidas en el aire.
- Muchas sustancias quÃmicas lÃquidas se evaporan a temperatura ambiente, lo que significa que forman un vapor y permanencen en el aire.
- Los vapores de algunos productos quÃmicos pueden irritar los ojos y la piel.
- La inhalación de determinados vapores quÃmicos tóxicos puede tener distintas consecuencias graves en la salud.
- Los vapores pueden ser inflamables o explosivos. Para evitar incendios o explosiones, es importante mantener las sustancias quÃmicas que se evaporan alejadas de las chispas, las fuentes de ignición o de otras sustancias quÃmicas incompatibles con ellas.
- Hay que aplicar controles para evitar la exposición de los trabajadores a vapores desprendidos por lÃquidos, sólidos u otras formas quÃmicas.
Â
E. Gases
- Algunas sustancias quÃmicas están en forma de gas cuando se hallan a temperatura normal. Otras, en forma lÃquida o sólida, se convierten en gases cuando se calientan.
- Es fácil detectar algunos gases por su color o por su olor, pero hay otros gases que no se pueden ver ni oler en absoluto y que sólo se pueden detectar con un equipo especial.
- Los gases se pueden inhalar.
- Algunos gases producen inmediatamente efectos irritantes. Los efectos en la salud de otros gases pueden advertirse únicamente cuando la salud ya está gravemente dañada.
- Los gases pueden ser inflamables o explosivos. Se debe actuar con gran cautela cuando se trabaja en un lugar en el que hay gases inflamables o explosivos.
- Los trabajadores deben estar protegidos de los posibles efectos dañinos de los gases quÃmicos mediante medidas eficaces de control en el lugar de trabajo.
Además la familia puede estar expuesta a los riesgos del lugar de trabajo si se lleva productos quÃmicos u otros contaminantes del lugar de trabajo al hogar en el organismo o la ropa, el pelo o piel. Para evitar esta “difusión del riesgo”, de ser posible, lavarse o ducharse y cámbiese de ropa, antes de dejar el trabajo. Lavar la ropa de faena sucia en el lugar de trabajo o, si tiene que lavarla en casa, lávela por separado, ¡nunca con la ropa de su familia!
Efectos de los productos tóxicos sobre el cuerpo humano
Existen diferentes tipos de reacciones a los productos tóxicos entre ellos mencionamos:
- Corrosivos: destrucción de los tejidos sobre los que actúa el tóxico.
- Irritantes: irritación de la piel o las mucosas en contacto con el tóxico
- Neumoconióticos: alteración pulmonar por partÃculas sólidas.
- Aspirantes: desplazamiento del oxÃgeno del aire o alteración de los mecanismos oxidativos biológicos.
- Anestésicos y narcóticos: depresión del sistema nervioso central. Generalmente el efecto desaparece cuando desaparece el contaminante.
- Sensibilizantes: efecto alérgico del contaminante ante las presencia del tóxico auqnue sea en pequeñÃsimas cantidades (asma, dermáticos).
- CancerÃgenos, mutágenos y teratógenos: producción de cáncer, modificaciones hereditarias y malformaciones en la descendencia respectivamente.
- Sistémicos: alteraciones de órganos o sistemas especÃficos (hÃgado, riñón, etc.).
Citar este texto en formato APA: _______. (2011). WEBSCOLAR. Agentes QuÃmicos: Riesgos en el Ãrea Laboral. https://www.webscolar.com/agentes-quimicos-riesgos-en-el-area-laboral. Fecha de consulta: 8 de julio de 2026.